Estudios Bíblicos

OBRAS DE JESÚS Y SU ENSEÑANZA

 

 

 

 

 

LAS OBRAS DE JESUS DE NAZARET Y SU INTERPRETACION

 

 

 

 

Introducción:

 

 

En esta serie de lecciones intentaremos dar un vistazo a muchas de las obras y milagros de Jesús, tratando de encontrar en ellas una enseñanza.

 

Al estudiar los milagros, debemos decir que el poder que actuaba en Jesús es el poder de Dios...Pero esta afirmación debe ser bien entendida.

Jesús era Dios, pero la Biblia nos dice que El no recurrió a su divinidad para sortear obstáculos ni para hacer cosas extraordinarias (Filipenses 2: 6-8), sino que pedía estas cosas al Padre (S. Juan 11: 41-42). Lo que establecía la posibilidad de que Jesús obrara hechos portentosos era su condición de no pecador...El nunca cometió pecado. De esta condición de Jesús se deduce que siempre estaba lleno del Espíritu Santo y que todo lo que El pidiera a Dios nunca sería en contra de lo que el Padre quería hacer.

De hecho que si alguno de nosotros no hubiera cometido pecado podría pedir milagros a Dios y El respondería afirmativamente, tal como lo hizo con Jesús.

Además es importante destacar que Jesús se definía a sí mismo como el Mesías, el enviado de Dios; Dios mismo entre los hombres...El dijo: "El Padre y yo uno somos". Si El decía ésto de sí mismo, sus obras debían tener el poder necesario para manifestar que lo que afirmaba era la verdad. También El dijo: "...creédme por mis obras", desafiando a los judíos que no le reconocían como el Hijo de Dios.

 

 

La segunda parte de estos estudios incluye hechos, sucesos, acciones de Jesús y de su vida que son destacables por lo que ellos, por si mismos, nos pueden enseñar y por la trascendencia que tienen en el programa redentor de Dios.

La importancia de estudiar los hechos, sucesos y milagros de Jesús radica en verle actuar, siempre con un sentido y con un sentimiento, y en circunstancias diversas que nos permiten interpretar de sus obras principios y enseñanzas que, indudablemente, fortalecerán nuestra fe, nos ayudarán a conocer mejor el carácter de Jesús y nos inspirarán a buscar en El a un amigo poderoso y fiel.

 

Estudiaremos cada acontecimiento sin necesidad de ubicarlos cronológicamente; así veremos en primer lugar los milagros que Juan nos cuenta en su Evangelio y que no están en los otros tres, y luego seguiremos con los demás, tratando de seguir un orden bíblico más que temporal, porque la intención es tratar de encontrar la significación que tienen para nosotros y para el ministerio del Salvador.

 

 

 

Lección nº 1: JESUS CONVIERTE AGUA EN VINO

                        S. Juan 2: 1-12

 

 

EL MILAGRO

 

Caná de Galilea era una aldea cercana a Nazaret. En Caná había una boda y a ella asistió María, la madre de Jesús. Ella sin duda tenía una participación importante en esta fiesta: algunos escritos afirman que la madre del novio era hermana de María, otros más osados dicen que el novio era el mismo Juan, cuya madre, Salomé era hermana de María.

En el relato no se habla de José. Es posible que él haya muerto joven y tal vez ésto fue lo que hizo que Jesús pasara 18 años en Nazaret, antes de empezar su ministerio, hasta que sus hermanos crecieron y pudieron ocuparse del hogar.

En Palestina un casamiento era una celebración muy especial. La ley decía que las bodas de una muchacha virgen debían realizarse el día miércoles. Los festejos duraban mucho más de un día. Después de la ceremonia, por la tarde, los nuevos esposos eran llevados hasta su nuevo hogar a la luz de las antorchas, por las calles de la ciudad...Ellos no se iban de luna de miel, sino que se quedaban en su casa y durante una semana tenían abiertas las puertas para recibir a los invitados. Se los trataba como reyes y sus

deseos eran cumplidos durante este tiempo.

Jesús había sido invitado, pero El llegó con cinco discípulos que no eran esperados. Tal vez por esta razón, tal vez por una falla de cálculo, el vino se terminó.

El vino era esencial en una fiesta judía. "Sin vino no hay alegría..." decían los maestros. Que faltara el vino era una gran humillación para los novios.  Entonces María recurre a Jesús...

La respuesta de Jesús a María no debe ser malinterpretada.

Cuando Jesús dice: "¿Qué tienes conmigo, mujer?" debemos entender que El está preguntando: "¿Qué quieres de mí...?"; la frase escrita no puede trasmitirnos el tono en que Jesús la pronuncia, pero sí es importante entender que el término "mujer" que a nosotros nos suena algo grosero, era en aquellos tiempos un término respetuoso que no tiene palabra afín en el castellano...De  hecho, en el griego, es la misma palabra que Jesús usa para María desde la Cruz (gunai: S. Juan 19: 26).

Como haya sido el diálogo, lo cierto es que María, sin necesidad de mayores palabras, confía en su hijo y dice a los sirvientes que hagan lo que El les dijera que hiciesen.

En la puerta había seis grandes tinajas que podían llegar a contener hasta 90 litros cada una (un cántaro era una medida de 37 litros). Eran usadas para contener el agua que se usaba para el lavamiento de los pies, debido a que los caminos de Palestina eran polvorientos y sólo se usaban simples sandalias.

También se usaba este agua para el lavamiento de las manos que los judíos más ortodoxos acostumbraban a hacer entre plato y plato en las comidas, siguiendo una ordenanza de la ley contra la impureza.

Jesús mandó que llenaran de agua estas tinajas hasta arriba. Luego mandó llevar el agua al "maestresala", que era una especie de maestro de ceremonias, el encargado de ordenar el servicio y animar la fiesta.

Cuando  este probó el agua convertida en vino se asombró e hizo notar, tal vez algo en broma y algo en serio, al novio el hecho de haber guardado para el final de la fiesta el mejor vino.

 

 

 

 

 

LA ENSEÑANZA

 

Esta fue la primera vez, según Juan, que Jesús mostró su gloria y los primeros sorprendidos fueron los discípulos que El había convocado.

En primer lugar debemos notar que este milagro fue en una fiesta...Jesús no era severo ni aburrido y se gozaba en compartir la alegría de sus seres queridos, participando activamente de la fiesta. Algunos creyentes creen que un cristiano no debe participar de las fiestas... Jesús lo hizo, y no hay ninguna razón para creer que los creyentes no puedan hacerlo, guardando el decoro pero con toda alegría.

En segundo lugar es importante destacar que Jesús hizo este milagro en un hogar humilde de una sencilla aldea y frente a mucha gente... Estas características definirían el ministerio de Jesús.

En tercer lugar Jesús obra solidariamente con los novios, solucionando un problema que le hubiera traído vergüenza y tristeza. Los creyentes debemos ser solidarios y nunca gozarnos en las desgracias ajenas, sino tratar de ayudar para que se solucionen.

María también nos enseña con su actitud: recurría a Jesús cuando tenía un problema, reconociendo que El podía solucionarlo y aunque no entendió muy bien qué haría Jesús, ella confió totalmente en su hijo.

Cuando Jesús le dice" ...aún no ha llegado mi hora" es lícito pensar que El hace referencia a su crucifixión, porque sabía que esa era la misión a la que había venido. Muchas veces Jesús se pronuncia de la misma manera: S. Juan 12: 23; 17: 1; S. Mateo 26: 18, 45 y S. Marcos 14: 41.

 

Aplicación:

De la misma manera en que Jesús cambió el agua en vino y ésto trajo que la preocupación y la posible humillación de los novios se conviertiera en alegría, así El también, cuando llega a la vida de una persona, cambia todo lo imperfecto, lo triste y sin sabor en gozo, alegría, paz y esperanza.

¿Ha hecho Jesús este cambio en tu vida?

 

 

Cuestionario de repaso:

¿Cómo era la fiesta matrimonial de los judíos?

¿Qué problema surgió y qué hizo María?

¿Qué puedes decir de la calidad del vino hecho por Jesús?

¿Cuáles son las enseñanzas más importantes que puedes sacar de este milagro?

 

Versículo para aprender de memoria:

                         "Su madre dijo a los que servían: Haced todo lo que os

                          dijere."

                                                                                                S. Juan 2: 5

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lección nº 2: JESUS SANA AL HIJO DE UN NOBLE

                       S. Juan 4: 43-54

 

 

EL MILAGRO

 

Algunos intérpretes creen que Juan hace referencia a la curación del sirviente del Centurión que se relata en S. Mateo 8: 5-13 y S. Lucas 7: 1-10; pero hay diferencias que nos permiten asumir este milagro como otro distinto a aquel.

 

La historia es muy sencilla:

Según Juan Jesús está de viaje desde Judea a Galilea; al pasar por Samaria se encontró con una mujer que creyó en El y ésto hizo que permaneciera dos días en Samaria. Ahora Jesús continúa su camino hacia Galilea. Los galileos le recibieron con la expectativa de ver que haría Jesús pues le habían visto actuar en Jerusalén, purificando el Templo, predicando y bautizando, porque ellos habían ido también a Jerusalén a la Fiesta de la Pascua. También recordaban el milagro de las bodas en Caná... Jesús llega a Caná y allí recibe a un oficial del rey Herodes (el rey romano gobernaba sobre todas estas provincias) que, sabiendo que el Maestro estaba allí, sale a su encuentro para pedirle que sane a su hijo que, en Capernaum, del otro lado del lago de Galilea, a más de treinta kms., estaba muriendo. El oficial le pide a Jesús que vaya hasta Capernaum. Jesús hace una observación sobre la fe tan débil del pueblo que necesitaba señales y prodigios... Pero la preocupación del oficial hace que casi no escuche a Jesús e insiste nuevamente. Jesús entonces y sorprendentemente, dice al oficial: "Tu hijo vive"; y el hombre creyó a la palabra de Jesús y volvió a su ciudad.

Podemos imaginar la ansiedad con la que viajó hasta Capernaum; cuando llegó allí sus siervos salieron a recibirle para decirle que su hijo había sanado.

El oficial preguntó a qué hora había sucedido este hecho tan sorprendente y ellos dijeron: "A las siete"; él entonces comprendió que era la misma hora en que Jesús le había dicho que su hijo estaba sano.

Entonces este oficial del rey creyó en Jesús; y junto con él toda su familia.

  

 

LA ENSEÑANZA

 

Podemos extraer algunas enseñanzas de la actitud del oficial del rey:

En primer lugar vemos a un hombre noble, de gran importancia en el gobierno, recurrir en su tremenda necesidad, a un simple carpintero. No era muy probable que esto ocurriera y mucho menos con un oficial del soberbio imperio romano. Seguramente su acción causaría sorpresa a muchos y despertaría comentarios irónicos y hasta críticos. Pero frente a la dimensión de su problema, este oficial se olvidó de su orgullo y ni la distancia ni las diferencias sociales pudieron detenerlo para exponer su problema delante de Jesús.

En segundo lugar, vemos a un hombre que no se siente descorazonado e insiste con su pedido aunque Jesús le haya respondido de manera algo desinteresada y hasta crítica. Es posible que Jesús haya dicho: "Si no viereis prodigios y señales, no creeréis" dirigiéndose a los galileos que, seguramente, esperaban ansiosos para ver cómo se resolvería el asunto. Pero también podemos pensar que Jesús estaba probando al oficial, porque también lo hizo en otras oportunidades (ver S. Mateo 15: 21-28). Si el hombre hubiera abandonado su intento por el orgullo o el desánimo, ante la respuesta de Jesús, el Maestro hubiera sabido que su fe no era auténtica.

En tercer lugar, estamos ante un hombre de una fe muy grande. Podemos decir ésto, porque debe haber resultado muy difícil para el oficial volver a su casa con sólo la palabra de Jesús... No olvidemos que él quería que el Maestro fuera hasta Capernaum. Pero sólo recibió una afirmación de Jesús y eso le bastó para volver presuroso a encontrarse con su hijito y la esperanza de que estuviera sano.

Finalmente, el oficial nos muestra una actitud de entrega total a Jesús, porque no se olvida del Maestro después de que su hijo sanara, sino que cree en El con toda su casa... Muchos llegan desesperados pidiendo a Jesús una bendición especial, pero luego de recibirla, sus vidas siguen igual que antes y se olvidan del Señor... No fue así con este hombre.

Jesús, por su parte, nos enseña en primer lugar que no hace diferencia de personas... El oficial representaba a un gobierno que sometía a su pueblo; pero tenía un grave problema y la fe puesta en El. Jesús sabía que podía ganarse la crítica de los galileos. Pero su amor es universal y así actúa.

También vemos que Jesús realiza este milagro sin ningún tipo de sensacionalismo... Sólo dice al hombre: "Tu hijo vive..." y nada más. Probablemente los galileos se quedaron decepcionados. Pero Jesús no buscaba su aplauso ni hacerse popular, como ocurre con algunos en nuestro tiempo; El sólo quería hacer el bien, y lo hizo con delicadeza, con prudencia y sin llamar la atención. Tal vez muchos galileos nunca sabrían si el hijo del oficial había sanado; pero ésto a Jesús no le importaba. El sólo tuvo en cuenta la fe del oficial, y de acuerdo a ella respondió.

 

Aplicación:

Como el oficial,  también nosotros debemos acercarnos a Jesús sin orgullo ni soberbia, con la fe suficiente para insistir ante El y confiar que con una palabra El puede darnos lo que tanto necesitamos.

Como Jesús, debemos amar a todas las personas, actuando con humildad, sin vanagloria, anhelando el bien de todos.

 

Cuestionario de repaso:

¿Qué sucedió cuando Jesús llegó a Caná de Galilea?

¿Por qué supo el oficial romano que la sanidad de su hijo era obra de Jesús?

¿Qué hizo el oficial romano después de encontrar a su hijo sano?

¿Cuál enseñanza te parece más importante, repasando las acciones del oficial?

¿Qué nos enseña Jesús?

 

Versículo para aprender de memoria:

                           "Jesús le dijo: Ve, tu hijo vive. Y el hombre creyó la

                            palabra que Jesús le dijo, y se fue."

                                                                                        S. Juan 4: 50           

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lección nº 3: JESUS SANA A UN PARALITICO EN BETESDA

                        S. Juan 5: 1-18

 

 

(Una observación: para entender mejor esta lección debemos decir que para muchos intérpretes, al capítulo 4 de S. Juan le debe suceder el 6 y luego sí el 5...Si así lo hacemos la cronología del relato de Juan se simplifica)

 

EL MILAGRO

 

Había tres fiestas judías a las que todo varón judío residente a menos de treinta kilómetros de Jerusalén estaba obligado a asistir: Pascua, Pentecostés y la Fiesta de los Tabernáculos.

Si aceptamos que este capítulo debe ir después del 6 en el relato de Juan (ver: observación) entonces podemos afirmar que esta fiesta es la de Pentecostés (siete semanas después de las Pascuas). Jesús asistía a las fiestas como buen judío aunque para El más que una obligación, era un placer

adorar al Padre con el pueblo.

En esta oportunidad parece estar solo; y así llega hasta un estanque que Juan identifica como el de Betesda (Casa de Misericordia) aunque algunos manuscritos valiosos denominan Betzatha (Casa del Olivo). El estanque era profundo y por debajo una corriente de agua de vez en cuando movía con fuerzas las aguas. Los judíos creían que un ángel causaba este movimiento y que el primero que se sumergía era sanado de cualquier enfermedad. Los antiguos siempre atribuyeron cualidades curativas y misteriosas al agua, habida cuenta de lo valiosa que era para la vida...Juan expresa lo que expresa, sin decir que esta era una superstición, pero sin afirmar tajantemente que era una acción de Dios...

Jesús llega hasta el estanque y tal vez alguien le hace notar al paralítico, que nunca podría llegar al agua primero que otro por su incapacidad. Jesús, sorprendentemente le pregunta: "¿Quieres ser sano?"...

Esta pregunta debe entenderse como un llamado a que el hombre exprese su verdadero deseo. El podía haber perdido la esperanza o tal vez temiera a las responsabilidades de un hombre sano. Cuando el hombre expone a Jesús su problema, Jesús le ordena que se levante, tome su camilla y ande... Debemos notar que Jesús indica lo que el hombre debe hacer, pero deja que el hombre mismo lo haga.

Cuando el hombre camina con su camilla al hombre es reprobado por los judíos porque era día de reposo y estaba prohibido que hombre alguno cargara alguna cosa. El hombre dice que quien le sanó le mandó que lo hiciera. Por eso los judíos descargan su ira sobre Jesús, sin alegrarse por la sanidad del enfermo.

Jesús advertiría luego al hombre sanado, en el Templo, que no debería seguir en pecado porque podría sobrevenirle algo peor (los judíos atribuían las enfermedades a actos pecaminosos y Jesús no contradice esta creencia).

El sorprende a los judíos que lo criticaban por no hacer guardar el día de reposo, contestando: "Mi Padre hasta ahora trabaja y yo trabajo". Los judíos creían que Dios nunca dejaba de actuar: "Dios nunca cesa de actuar, tal como es propio del fuego quemar y de la nieve helar, es propio de Dios actuar" (Filón, filósofo judío). Por esta afirmación "aún más procuraban matarle".

Hay una enseñanza importante de Jesús: con esta afirmación El está atribuyendo el milagro realizado a la Voluntad del Padre.

 

 

 

LA ENSEÑANZA

 

De Jesús aprendemos, en primer lugar, que El no puede actuar en nosotros si nosotros no deseamos realmente que El lo haga; algunos se acercan al Señor pidiendo bendiciones, pero no dejan que El actúe porque están desesperanzados o no quieren asumir el compromiso de dejarle actuar. Entonces no reciben lo que piden.

En segundo lugar vemos a Jesús actuando misericordiosamente ante una terrible necesidad... El enseña que la Ley no puede legislar al amor. No hay tiempo en que el cristiano no deba dejar de actuar con amor y misericordia, como lo hizo Jesús, sin importar qué riesgos habrá de correr. Jesús fue acusado por los judíos; pero El priorizaba el amor a la Ley...

El hombre enfermo nos enseña que, frente a una necesidad que no podemos resolver por nuestra cuenta, debemos asumir nuestra incapacidad pero nunca perder la esperanza. Aunque él no conocía a Jesús, cuando recibió el desafío de levantarse, lo hizo, poniendo su esfuerzo propio. Muchos reciben de Jesús lo que deben hacer, pero no lo hacen... El hombre lo hizo porque con la sola palabra de Jesús ya estaba sano.

 

Aplicación:

Como el hombre enfermo, debemos reconocer nuestra incapacidad frente a muchos problemas, y dejarlos en manos de Jesús, pero siempre dispuestos a obedecerle y hacer nuestro propio esfuerzo.

Como Jesús debemos siempre dejar que el amor de Dios actuando en nosotros sea más importante que cualquier otra cosa, sin importar los riesgos.

 

Cuestionarios de repaso:

Detalla brevemente cómo se realizó el milagro.

¿Qué preguntó Jesús al paralítico y por qué?

¿Qué problemas trajo a Jesús obrar este milagro?

¿Qué enseñanza te parece más importante para tu vida?

¿En qué momento de tu vida fue importante la aplicación de esta lección?

 

Versículo para aprender de memoria:

                  "Y Jesús les respondió: Mi Padre hasta ahora trabaja,

                   y yo trabajo."

                                                                                   S. Juan 5: 17

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lección nº 4: JESUS ALIMENTA A MAS DE CINCO MIL PERSONAS

                       S. Juan 6: 1-15

 

 

EL MILAGRO

 

Jesús necesitaba estar a solas con sus discípulos para descansar y evitar enfrentamientos indeseados. Por eso emprende la travesía de recorrer los aproximadamente siete kilómetros que había desde Capernaum hasta la otra orilla del mar de Galilea. Pero la gente había estado observando las maravillas que El hacía y viendo zarpar el barco se apresuraron a llegar hasta donde Jesús iba por tierra. En esta zona hay una bella planicie siempre verde llamada El-Batiya; probablemente este fue el escenario de un milagro tan llamativo.

Si aceptamos que este suceso es anterior a la Pascua, es lógico pensar que la gente que seguía a Jesús desde Capernaum se haya encontrado con otra gente que iba a Jerusalén para la fiesta y estos también hayan querido ver a Jesús.

Lo cierto es que, una vez reunido allí Jesús con sus discípulos, sobre un monte, la gente comenzó a llegar, después de haber caminado largos kilómetros lo más aprisa posible para no perder a Jesús. Al ver la multitud Jesús se llenó de compasión y comprendió que estaba cansada y hambrienta. Es lógico que preguntara a Felipe en donde conseguir comida, porque Felipe era de aquella zona conocida como Betsaida Juliana...Felipe calcula doscientos denarios (doscientos días de sueldo de un jornalero)

para dar sólo un poco de pan.

Pero Jesús sabía muy bien qué habría de hacer...Parece que Andrés es quien entiende las posibilidades del Maestro y le avisa que hay un niño que ha traído cinco panes y dos peces, aunque su pregunta, casi retórica, acerca una duda. Los dos pececillos tal vez provenían del propio mar de Galilea... Jesús entonces dispuso que sus discípulos organizaran a la gente que se recostó sobre la hierba. Entonces tomó los alimentos, dio gracias y los repartió entre los discípulos, quienes lo dieron a la multitud, que era de más de cinco mil personas, quienes comieron hasta saciarse (Se usa la palabra griega chortazesthai que quiere decir "empachados, llenos hasta la saciedad").

Jesús hizo recoger a los discípulos los pedazos que habían sobrado (los judíos en las fiestas dejaban algo de lo que comían para los sirvientes) y se recogieron doce canastas de pedazos, una por cada discípulo.

 

 

LA ENSEÑANZA

 

Algunos dudan de la certera autenticidad del relato literal, y afirman que lo que Juan describe es una alegoría a lo que sucedió realmente.

Sin embargo los posibles argumentos no son consistentes: es probable que la gente, ansiosa de ver a Jesús, no haya tomado precauciones ni haya considerado el largo camino qué hacer. Además estaban acostumbrados a caminar largos kilómetros...Jesús se marchaba y le perderían. Es lógico pensar que se encontraran cansados y hambrientos después de tamaño esfuerzo, y sin provisiones.

La primera enseñanza la extraemos de las actitudes de Felipe y de Andrés.

Felipe parece decir "no podemos hacer nada ante este problema" que Jesús le planteaba. Andrés por su parte, actúa, esperanzado en una mínima porción de comida, pero atento a lo que quiera hacer Jesús. El sólo hace lo que está a su alcance y trae el muchacho ante Jesús, esperando lo que el Maestro disponga.

Nunca sabremos qué podrá hacer el Señor con una persona que traigamos ante El.

Otra enseñanza la extraemos del propio niño. No tenía mucho que dar y tal vez lo provisto no saciaría su propia hambre. Pero no puso excusas.

Presuponemos que Jesús le pidió al niño los panes y los peces; el niño podría haberse negado diciendo: "es para mí" en una actitud egoísta pero comprensible, o "es muy poco" en una actitud analítica y falta de fe. Pero le dio los panes y los peces a Jesús...¡Qué acontecimiento notable no hubiera sucedido si este niño no actuaba generosa y confiadamente!

Nosotros debemos ser como aquel niño: tal vez lo que tenemos es muy poco; tal vez es lo único que tenemos para saciar nuestra necesidad. Pero si lo entregamos a Jesús, El no sólo hará que nuestra propia necesidad sea satisfecha, sino que a través de nosotros podrá satisfacer la necesidad de otros.

Otra enseñanza parte de la misma multitud. Al ver el milagro confirman que Jesús es el profeta que habría de venir...Estaban dispuestos a proclamarle rey allí mismo. Sin embargo, al marcharse Jesús para estar solo, se volvieron decepcionados. No mucho tiempo después gritarían ante Pilato "crucifícale..."

El Señor no desea que le sigamos por sus milagros sino que confiemos nuestra vida enteramente a El. Hoy muchos buscan en El solamente milagros y Jesús, como en aquella oportunidad, vuelve a marcharse para estar solo, entristecido porque muchos quieren usarlo a El en vez de dejarse usar por El.

 

Aplicación:

Como Andrés, debemos estar dispuestos a traer personas delante de Jesús, no importa cuán simples ellas sean. Como el niño, debemos dejar todo lo nuestro en manos de Jesús para que El lo use según su voluntad y su poder...Y además, debemos comprender que Jesús es un Rey que anhela vivir en nuestro corazón, al que debemos seguir por amor y no por intereses materiales.

 

Cuestionario de repaso:

¿Qué te llama más la atención respecto al milagro?

¿Qué valor tienen las actitudes de Andrés y del niño...?

¿Por qué se molestó Jesús con la gente después del milagro y qué lección tomamos de este suceso?

 

Versículo para aprender de memoria:

                          "Entendiendo Jesús que iban a venir para apoderarse

                           de El  y hacerle rey, volvió a retirarse al monte El solo"

                                                                                             S. Juan 6: 15            

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lección nº 5:  JESUS ANDA SOBRE EL MAR

                        S. Juan 6: 16-21

                        S. Marcos 6: 15-21

                        S. Mateo 14: 22-27

 

 

EL MILAGRO

 

Después de alimentar a las más de cinco mil personas Jesús se había retirado al monte solo, porque temía que la multitud lo tomara y lo proclamara rey. Se hizo de noche y (según relata Marcos) Jesús dejó dicho a sus discípulos que se adelantaran, mientras convencía a a la multitud que se volviera a sus casas.

Los discípulos comenzaron a navegar, tal vez después de haber esperado un tiempo prudencial a Jesús, para volver por mar a Capernaum. Entonces se desató una tormenta cuando los discípulos se habían adentrado en el mar aproximadamente cinco kilómetros...Es decir que habían hecho casi todo el recorrido; no podían volverse atrás. Es lógico pensar que se esforzaron sobre los remos para mantener la barca en dirección y llegar cuanto antes a la orilla. Es entonces cuando ellos ven a Jesús andar sobre el mar... Algunos interpretan, de acuerdo al original griego, que Jesús caminaba junto a la orilla. Puede haber sido que Jesús haya llegado caminando antes que los discípulos por el mar y se les acercara caminando desde la orilla; pero Juan habría dicho en su relato que ellos estaban llegando y no lo dice (Mateo y Marcos dicen literalmente que la barca estaba "en medio del mar"). El mar de Galilea tenía aproximadamente seis kilómetros en esta parte y es casi seguro que a los discípulos les faltaba un trecho extenso aún para llegar a la orilla, porque de lo contrario se hubieran bajado y hubieran tirado de la barca.

Eran vísperas de Pascua, de lo que se deduce que había luna llena, lo que permitía que hubiese gran visibilidad, a pesar de lo adentrado de la noche (según otros evangelios casi las tres de la mañana).

Juan además detalla que Jesús se acercó a la barca y subió a ella porque dice que con gusto los discípulos le recibieron (Marcos afirma que Jesús subió a la barca, contra la opinión de Barclay y otros comentaristas de S. Juan y Mateo relata el famoso incidente con el apóstol Pedro).

Cuando los discípulos vieron desde lejos a Jesús tuvieron miedo (esta actitud reafirma el hecho sobrenatural) creyendo ver a un fantasma. Pero Jesús claramente les advirtió: "Soy yo, no temáis". Entonces le recibieron en la barca y pronto llegaron a la otra orilla.

Mateo y Marcos afirman que al subir Jesús a la barca, el viento se calmó, y los discípulos se maravillaron por ésto.

 

 

LA ENSEÑANZA

 

Juan escribe estas cosas muchos años después (más de sesenta) y seguramente más allá del milagro, quedaron en su corazón algunas cosas de la personalidad del Maestro, manifestadas en estos sucesos:

En primer lugar comprendió que Jesús nunca dejó de tenerlos en cuenta y de observarlos. Aún en el momento de más íntima comunión con el Padre no se olvidó de sus discípulos, y tal vez en la diáfana luz de la luna sobre el mar, desde lejos no apartó su vista de sus seguidores...

En segundo lugar Juan vio a Jesús venir al encuentro de ellos, mientras ellos luchaban contra la tormenta. Jesús no se contentó con observar desde lejos; vio que sus discípulos estaban en problemas, y se acercó hasta ellos para aliviarlos con el inefable don de su presencia...

En tercer lugar Juan pudo percibir que Jesús les ayudó cuando tal vez sus esfuerzos se agotaban. El apareció en el momento preciso y su voz serena y calma infundió la confianza y la tranquilidad que el tormentoso viento les iba quitando... Finalmente Juan pudo sentir que, al subir  Jesús a la barca, no solamente el viento se calmó, sino que navegaron prontamente hasta la orilla... Con la presencia de Jesús, el viaje cansador e inquietante se convirtió en un tranquilo y pronto navegar hasta la seguridad de la tierra seca.

 

Aplicación:

De la misma manera que Juan pudo percibir y guardar en su corazón por tantos años el poderoso influjo de la presencia de Jesús en medio del mar y la tormenta, así también los creyentes debemos saber que la mirada de Jesús no se aparta jamás de nosotros y que El nunca nos olvida.

También sabemos que El vendrá hacia nosotros en la aflicción y la prueba.

Muchos enseñan que Jesús nos espera...Esto es cierto, pero a veces, en las aflicciones más profundas, no tenemos las fuerzas suficientes para acercarnos a El. Entonces El viene hacia nosotros. Y al venir hacia nosotros y entrar en nuestra vida (como una barca en medio del mar) El trae la ayuda necesaria, la calma y la paz, de manera tal de llevarnos a un puerto seguro.

 

Cuestionario de repaso:

Haz un breve resumen de como ocurrió este suceso tan especial.

¿Por qué tuvieron temor los discípulos, y que les hizo perder ese temor?

¿Qué recordaría Juan más de sesenta años después?

¿Qué enseñanza te parece la más importante para tu vida hoy?

 

Versículo para aprender de memoria:

                          "Mas El (Jesús) les dijo: Yo soy; no temáis..."

                                                                              S. Juan 6: 20

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lección nº 6:  JESUS SANA A UN CIEGO DE NACIMIENTO

                        S. Juan 9: 1-12

 

 

EL MILAGRO

 

Este hombre es  el único enfermo "de nacimiento" con quien el evangelio nos dice se encuentra Jesús y le sana...En el libro de los Hechos nos encontramos con dos casos similares: Hechos 3: 2 y 14: 8. Al ser ciego de nacimiento seguramente era muy conocido por sus conciudadanos y también por los discípulos que sorprenden a Jesús, preguntándole quién era el responsable de semejante invalidez: el ciego o sus padres.

No debe dejar de llamarnos la atención que el hombre era ciego de nacimiento...¿Cómo pues los discípulos podían siquiera pensar que fuese por culpa de sus propios pecados?

Es necesario advertir que en muchos judíos estaba hecha carne la idea de la preexistencia. Afirmaban que el alma, antes de incorporarse, ya existía en un lugar espiritual determinado (para algunos el séptimo cielo). Otros creían que el hombre podía pecar aún en el vientre de su madre... Tales creencias nos muestran la desinformación del pueblo judío. Jesús deja pasar el contrasentido.

También los judíos, basándose en la Biblia misma (Exodo 20: 5; Números 14: 28), creían que el pecado de los padres podían recaer en sufrimiento de los hijos. Al ser una afirmación bíblica no admite reparos esta creencia, pero sí nos advierte sobre las consecuencias y las responsabilidades del pecado.

Jesús contesta que esta enfermedad estaba prevista por Dios para que "las obras de Dios se manifiesten en él", dando a la situación una visión positiva: frente a la enfermedad y al dolor que ella causaba, Jesús vislumbra la posibilidad de que el poder sanador del Padre se manifieste, dando también consuelo y alegría.

Jesús entonces se dispone a obrar porque "la noche de la cruz se aproximaba".

Sorprendentemente, y sin que medie ruego alguno del ciego, Jesús escupió en tierra e hizo barro con la saliva untando los ojos del ciego para luego enviarlo a lavarse al estanque de Siloé.

Según S. Marcos 7: 33 también en otra oportunidad Jesús usó la saliva para hacer el milagro de curar. Era algo muy común en aquellos tiempos ("Plinio, el famoso compilador de lo que en aquella época se llamaba información científica, dedica todo un capítulo al uso de la saliva"; W. Barclay).

Probablemente Jesús recurrió a estas creencias populares para ganarse la confianza del enfermo. No debemos pensar de ninguna manera que El creyera en que la saliva tenía algún poder especial. Debe comprenderse también la sorpresa del ciego frente a la acción de Jesús. El Maestro seguramente usa este método para hacer más comprensible su intención.

El Estanque de Siloé era una de las obras de ingeniería más importante para Jerusalén, porque formaba parte de un largo túnel de 532 metros de extensión que aprovisionaba de agua a la ciudad desde la vertiente Gihon (2 Crónicas 32: 2-8, 30) construido por Ezequías cuando el rey asirio Senaquerib intentaba invadir la ciudad, de manera de asegurar el agua necesaria... Allí mando Jesús al ciego que lavara sus ojos. Y el hombre se lavó y vio.

La gente al verlo dudaba sobre si era realmente el ciego quien ahora veía, pero el mismo dio testimonio de la obra maravillosa que Jesús había hecho en sus ojos, de manera que nadie podía negarlo... Sin embargo, cuando le preguntaron en donde estaba Jesús, el hombre respondió que no sabía.

 

 

 

 

 

LA ENSEÑANZA

 

Este pasaje ha sido muchas veces utilizado por los predicadores del Evangelio aplicándolo a la vida espiritual del hombre que sin Dios está ciego, pero que al conocer a Jesús, la "Luz del mundo" , puede ver la Verdad que lo lleva a la salvación.

Podemos también aprender que el poder de Dios siempre se manifiesta en medio de la aflicción y del dolor... La persona que sufre, si deja que Cristo pose sus manos sobre ella, podrá mostrar a los demás el poder y la gloria de Dios. Los judíos, al ver sano a aquel ciego, no podían negar que Dios había obrado en él a través de Jesús.

Jesús nos enseña, en su respuesta a los discípulos, que El no obraba buscando su propia honra y gloria, sino la gloria y la honra del Padre. El se consideraba un simple instrumento de Dios, un sencillo trabajador en las obras del Padre. Esta es una enseñanza que ningún cristiano debe dejar pasar: todo lo que hagamos, como dice el apóstol Pable, debe ser para la gloria de Dios.

También Jesús nos enseña que es necesario trabajar en tanto que haya tiempo. El sabía que la cruz se aproximaba...Sabía que aquel hombre ciego habría de manifestar la gloria y el poder d Dios. Por eso no podía dejar esta obra para más adelante. Este era el día y Jesús no deja que la noche llegue sin llevar adelante la tarea.

Finalmente podemos aprender de la actitud del ciego: no entendía muy bien lo que había ocurrido, pero sí sabía que había sido Jesús quien le había sanado cuando él obedeció a sus instrucciones. Y aunque los judíos no tenían simpatía por Jesús, el ciego, lleno de gratitud, no dejó de decir quien le había sanado. Así también los creyentes debemos testificar sobre el cambio que Jesús ha realizado en nuestras vidas.

 

Aplicación:

Debemos ser como Jesús, compasivos hacia los que sufren; y obrar buscando siempre que Dios sea honrado y glorificado en nuestras obras, reconociéndonos a nosotros mismos como simples instrumentos de su amor y su poder.

También debemos ser como el ciego, dejando que el poder de Dios se manifieste cambiando nuestras vidas, obedientes a las órdenes del Maestro, y valientes para anunciar a los demás que es Jesús quien nos ha cambiado.

 

Cuestionario de repaso:

¿Por qué crees que Jesús obró este milagro de la forma en que lo hizo? y ¿Qué

aprendemos de la actitud de Jesús?

¿Qué crees que hubiera ocurrido si el ciego no hubiera obedecido las instrucciones de

Jesús? ¿Qué lección aplicas de ésto a tu vida?

 

Versículo para aprender de memoria:

                           "Me es necesario hacer las obras del que me envió,

                            entretanto que el día dura..."

                                                                                         S. Juan 9: 4a

 

 

 

 

 

 

 

 

Lección nº 7:  LA RESURRECCION DE LAZARO

                        S. Juan 11: 1-44

 

 

EL MILAGRO Y LA ENSEÑANZA

 

Este es uno de los milagros más difundidos y notables de Jesús, por eso lo trataremos en forma especial.

La familia de Betania era uno de los hogares con los cuales Jesús siempre podía disponer en sus viajes para reposar de ellos. Le unía una profunda amistad con Lázaro y sus hermanas.

Cuando Lázaro (este nombre significa "Dios es mi ayuda") enferma, las hermanas  mandaron un mensaje a Jesús sin pedirle que El viniera hasta Betania...No era necesario: sabían que el Maestro habría de venir.

Sorprende la respuesta de Jesús al mensaje. Es similar a la respuesta que había dado a sus discípulos delante del ciego de nacimiento. Una vez más se preocupaba por dejar sentado que el Padre sería glorificado en esta aflicción; pero en esta oportunidad afirma que también El habría de ser glorificado, en su camino a la Cruz.

Jesús, sin embargo, se quedó en donde estaba por dos días más... El Señor tiene sus tiempos y más allá de cualquier especulación sobre las razones de su demora, sabemos que, bajo la dirección del Padre, Jesús siempre obró en el momento oportuno.

Cuando el anuncia a sus discípulos que volverán a Judea, ellos se asustan porque sabían que los judíos le buscaban para apresarlo, tratando de matarle. Pero Jesús, con una sorprendente frase respecto al tiempo para trabajar (vs. 9 y 10), después de anunciar a sus discípulos que sabe que Lázaro ha muerto, emprende la marcha  "para despertarle".

Como los discípulos no entendieron el sentido de sus palabras, Jesús les dice claramente que Lázaro ha muerto, les invita a ir con El "para que creáis"; los discípulos podían haber rechazado la invitación, pero entonces se dejó oír la voz de Tomás que, aún consciente de los riesgos, no quiere dejar solo a Jesús frente a tantos peligros... Y todos van con el Maestro.

Cuando Jesús llegó a Betania, encontró la casa de Lázaro llena de gente, muchos venidos desde la cercana Jerusalén (un poco más de 3 kms.). Era lo normal en una casa de duelo judía: se guardaban siete días de luto profundo y luego treinta días de luto más leve; los tres primeros días eran "los días de llanto" y ningún buen judío dejaría de visitar a los deudos para expresar sus condolencias y simpatías, aunque se guardaban normas de notable respeto por aquellos que sufrían la muerte de un ser querido.

Al llegar Jesús, Marta sale a su encuentro mientras María permanece en la casa. Se inicia un diálogo que forma parte de lo más selecto de los Evangelios.

Hay cierto reproche en las palabras de Marta a Jesús, como reprochándole el haberse demorado, pero inmediatamente ella manifiesta su fe en que el Padre daría al Maestro todo lo que El le pidiera. Jesús afirma contundentemente que Lázaro habría de resucitar, pero Marta entiende que hace referencia a la resurrección final de todos los creyentes. Es notable esta afirmación porque en el Antiguo Testamento no hay doctrina de la resurrección y en el tiempo de Jesús los saduceos la negaban, mientras que la mayoría del pueblo, con los fariseos a la cabeza, creía en la resurrección, pero sin entender muy bien su sentido y forma. Marta había seguramente aprendido de las largas charlas con Jesús... Y creía. Pero Jesús estaba haciendo referencia a un acto inmediato. Sin embargo pronuncia una célebre frase: "Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá". Esta afirmación trasciende la vida física y aún los hechos que inmediatamente habrán de suceder. Muchos estaban escuchando a Jesús. Su afirmación es terminante y clara. Jesús ha dejado preparado el camino para la acción.

Pero Marta vuelve a la casa y avisa a María que Jesús estaba allí. Ella entonces corre hasta donde Jesús estaba... Debemos recordar cuánto amaba María a Jesús. Ella se postró ante los pies del Maestro y lloró; y el dolor de esta mujer conmovió a Jesús de tal manera que delante de todos los que habían seguido a María, también Jesús lloró.

Es importante destacar que, aunque Jesús sabía que Lázaro habría de resucitar, El se conmueve ante el dolor que la muerte produce en María... Un dolor que estará siempre presente en toda la humanidad. Marta y María se quedaban sin el amparo del hermano varón y casi sin esperanzas. Esto es lo que conmueve a Jesús... Jesús llora, más que por Lázaro y sus hermanas, por la situación de toda la humanidad. Tanto es el dolor del Maestro que inmediatamente pide que le lleven frente al sepulcro..

Algunos judíos insensatos le critican por no haber sanado a Lázaro; Marta se opone a que la piedra que cubría el sepulcro fuera movida tal como lo había pedido Jesús. El Maestro, con dolor, con firmeza y tal vez con cierto tono de reproche insiste: "¿No te he dicho que si crees verás la gloria de Dios?"... Entonces Jesús ora al Padre dando gracias por haberle oído.

Hay  una gran enseñanza aquí: Jesús había pedido al Padre en la intimidad que Lázaro viviera; pero El, anticipadamente, agradece al Padre porque sabe que el Padre le concederá todo lo que El le pida y quiere que los judíos lo sepan... Entonces a gran voz, algo no habitual en El, Jesús llamó a Lázaro: "y el que había muerto salió, atadas las manos y los pies con vendas, y el rostro envuelto en un sudario". Fue así que algunos judíos creyeron en Jesús, pero otros fueron a los fariseos y contaron lo que habían visto. No había en ellos intención de creer en Jesús, sino que, prisioneros de su orgullo y su fanatismo, veían que el poder de Dios actuaba grandemente en el Maestro, y siguieron pensando en matarle... Esto nos muestra que creer en Jesús es un hecho de fe. Muchos viendo las más extraordinarias maravillas no quisieron creer.

 

Aplicación:

Este milagro tiene muchas enseñanzas, pero vamos a referirnos especialmente a la enseñanza doctrinal: Jesús dijo "Yo soy la resurrección y la vida" y lo manifestó como verdad haciendo que Lázaro volviera a la vida. Su obra confirmaba sus palabras.

Como creyentes debemos proyectar nuestra vida más allá de nuestra muerte física. Un día habremos de partir de este mundo, pero sabemos que Aquel que resucitó a Lázaro de los muertos también lo hará con nosotros para que vivamos eternamente con El. Nuestra vida debe ser una respuesta clara a esta esperanza que sólo Jesús puede darnos.

 

Versículo para aprender de memoria:

                            "Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque

                             esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no

                              morirá eternamente..."

                                                                                                S. Juan 11: 25-26

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lección nº 8:  JESUS SANA A UN LEPROSO

                         S. Mateo 8: 1-4 (S. Marcos 1: 40-45; S. Lucas 5: 12-16)

 

 

EL MILAGRO

 

En los tiempos de Jesús, la lepra era la más terrible de las enfermedades; el aspecto del enfermo era deprimente, su voz se tornaba apenas audible, su carne se descomponía en heridas nauseabundas... Duraba casi diez años hasta llevar al enfermo a la locura y a la muerte, pero en algunos casos podía durar mucho más... En nuestros días es una enfermedad de fácil control y curación, pero no lo era así en aquella época. El enfermo era "un muerto en vida" y así se lo trataba. Al declararse la enfermedad la persona era excluida de la sociedad (ver Levítico 13: 45-46)...

En Palestina se le prohibía el ingreso a las ciudades, aunque en algunas sinagogas se disponía una pequeña habitación para estos enfermos (la mechitsah)... Para la Ley era uno de los principales contactos que podían hacer a un judío impuro: haber tocado a un leproso...Conque un leproso introdujera su cabeza en una casa judía, esta era considerada "contaminada"... Nadie podía acercarse a menos de dos metros de un leproso (si no corría viento) y ni siquiera saludarlo. Algunos maestros religiosos los apedreaban para espantarlos...

Y a un hombre leproso fue a quien Jesús, en una muestra de sublime amor, tocó...

El hombre se acercó a Jesús con la seguridad de que Jesús podía sanarlo y sin temor a que Jesús, un maestro, le arrojara piedras para rechazarlo. No exigió un milagro a Jesús: se acercó con humildad, diciéndole: "si quieres, puedes limpiarme...", confiando en que Jesús podía curarlo si Jesús así lo quería. Estaba dispuesto a aceptar lo que el Señor decidiera. También le adoró, postrándose ante Jesús (en griego proskuein se usa en relación a la adoración a los dioses), reconociendo implícitamente la divinidad de Jesús, y lo hizo antes de ser curado... Adoró a Jesús sin importarle lo que Jesús resolviera hacer con él.

Tal actitud del leproso produjo en Jesús una respuesta inmediata y acorde: Jesús se acercó y tocó al leproso, aunque la Ley lo impedía, porque para el Maestro la verdadera Ley es la Ley del Amor... Y Jesús amó a este leproso como amaba a todos los hombres. Entonces, lleno de compasión le dijo: "quiero, sé limpio" y le sanó.

Luego Jesús mandó al hombre que no dijera nada a fin de no provocar rencillas con los judíos, y le instó a cumplir con todas las ordenanzas que la Ley establecía para los que sanaban de esta enfermedad (Levítico cap. 14).

 

 

LA ENSEÑANZA

 

En primer lugar tenemos mucho que aprender del leproso:

El se acercó a Jesús con confianza. Deseaba vivir como todos los demás, en dignidad, y sabía que solamente Jesús podría devolverle la salud... Pero deja al Señor la decisión final, porque tácitamente reconoce que Jesús haría lo mejor. Esperando la respuesta del Maestro, el leproso le adora como a Dios.

Así también los hombres de nuestro tiempo, y aún los creyentes en Cristo, debemos acercarnos a Jesús trayendo toda nuestra miseria espiritual (para los judíos la lepra era un símbolo de impureza espiritual), dispuestos a dejar que el Señor haga lo mejor; pero debemos acercarnos a El con humildad, reconociéndole como nuestro Dios, no por lo que El vaya a hacer con nosotros, sino porque realmente le aceptamos como nuestro Señor y nuestro Dios. El leproso no esperó ser sanado para adorarle... Muchos en nuestros días adoran al Señor si El les concede lo que le piden. Esta no es la verdadera adoración que El espera de nosotros.

También debemos aprender del leproso su humildad... Sabe que Jesús le puede sanar y se lo pide, pero si Jesús quiere. Hoy es muy común escuchar a muchos pastores y predicadores ordenando al Señor lo que el Señor debe hacer. Aún muchas personas enfermas o con problemas parecen exigir a Dios que les sane o resuelva sus problemas. Por eso, seguramente, no reciben lo que piden... La Biblia dice que el Señor rechaza a los soberbios y mira a los altivos desde lejos... La humildad es fundamental al acercarnos al Señor.

De Jesús recibimos una notable lección: podía sanar al leproso y quería sanarlo. El siempre quiere lo mejor para nosotros. Pero no lo hizo desde lejos: se acercó al leproso y lo tocó... No tuvo miedo de contagiarse la enfermedad, ni de las sanciones de la Ley judía, ni de la crítica de sus compatriotas. A Jesús le importó la persona del enfermo, porque lo amaba.

También los creyentes debemos dar lo mejor de nosotros y desear lo mejor al prójimo, pero no podremos ayudar al necesitado o al enfermo si nos nos acercamos a él y lo tocamos como el Señor tocó al leproso... Debemos comprometernos totalmente, sin prejuicios ni temores, como se comprometía Jesús, sentiendo amor por quien nos necesita.

 

Aplicación:

Como el leproso, debemos acercarnos a Jesús con humildad y en adoración, confiando que el puede y quiere darnos lo mejor, pero dejando siempre nuestras vidas en sus manos, dispuestos a aceptar su voluntad.

Como Jesús, debemos amar a los necesitados y enfermos, debemos acercarnos a ellos hasta tocarlos, dispuestos a ofrecer lo mejor. Y lo mejor que podemos dar es el amor de Jesús; pero un amor que no sólo se declara, sino que también se demuestra con obras.

 

Cuestionario de repaso:

¿Qué características sociales traía la lepra para una persona?

¿En qué actitud se acercó el leproso a Jesús?

¿Qué hizo Jesús sorprendentemente...?

¿Qué te enseña la actitud del leproso?

¿Cómo puedes ser como Jesús fue con el enfermo...?

 

Versículo para aprender de memoria:

                          "Jesús extendió la mano y le tocó, diciendo:

                           Quiero; sé limpio. Y al instante su lepra desapareció."

                                                                                          S. Mateo 8: 3

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lección nº 9:  JESUS SANA AL SIERVO DE UN CENTURION

                         S. Mateo 8: 5-13 (S. Lucas 7: 1-10)

 

 

EL MILAGRO

 

Dentro del ejército romano los centuriones eran la columna vertebral...Y siendo el poder militar el sustento del imperio, podemos imaginarnos que un centurión era bien considerado por las autoridades cuanto por el pueblo. En la Biblia se nos habla en muchas oportunidades de algunos centuriones, y siempre se nos muestra a hombres nobles...

El Centurión romano tenía a su cargo un grupo de cien soldados que formaban parte de una legión, que reunía a seis mil hombres... Como todo ciudadano noble tenía su servidumbre. Este centurión también tenía sus esclavos, y uno de ellos estaba enfermo.

Es realmente llamativa la preocupación de este centurión por su sirviente, teniendo en cuenta que los amos jamás se preocuparían de este modo por los esclavos.

Aristóteles decía: "Un esclavo es una herramienta dotada de vida, así como una herramienta es un esclavo sin vida"; Gayo (legislador romano) pensaba: "Hemos de saber que es aceptado universalmente que el amo tiene poder de vida y muerte sobre sus esclavos"; Carrón (experto en agricultura) aconsejaba: "Todo lo que el amo haga con su esclavo...es juicio, justicia y ley". No quedan dudas de la ínfima consideración que un esclavo recibía de su amo... Pero no era así con este centurión; y el amor de este sobre su siervo le acercó a Jesús...

Jesús recibe al centurión y se dispone a ir hasta su casa para sanarlo. Llaman la atención dos cosas de Jesús: su inmediata predisposición a conceder al centurión lo que le pedía; y ésto es así porque el centurión no pedía para él, sino que intercedía por alguien inferior, a quien sin dudas amaba. Y en segundo lugar que Jesús se apresure a ir hasta la casa del romano pese a que para un judío era impuro entrar en la casa de un gentil. Una vez más Jesús prioriza el amor sobre la fría letra de la Ley judía... Pero no hizo falta que el Señor fuera hasta la casa del centurión.

El centurión era un hombre que había puesto su fe en Jesús y no le obliga a pasar sobre la Ley judía; él le dice: "solamente dí la palabra, y mi criado sanará" y luego hace una reflexión sobre la autoridad (v. 9). Lo que quiere decir es que así como él tenía autoridad absoluta sobre sus soldados, de la misma manera Jesús tenía autoridad absoluta sobre la enfermedad que azotaba a su criado, y por extensión reconoce la autoridad de Jesús sobre todas las cosas.

Al oírle Jesús se maravilló de una fe tan grande y dejó una advertencia a los judíos (vs. 11 y 12): en ella afirmó que muchos judíos ("los hijos del reino")que no tengan esta fe tan grande, quedaran fuera de la presencia del Padre Celestial, y muchos gentiles de todo el mundo que sí tengan esta fe se sentarán en la mesa en el Reino de los Cielos.

Jesús, conmovido entonces, dispone que se haga la voluntad del centurión... Y el siervo fue sanado en aquella misma hora. Tal vez no tanto el poder de Jesús, sino la fe del soldado romano, hayan hecho un milagro tan extraordinario.

 

 

LA ENSEÑANZA

 

Del centurión romano destacamos en primer lugar su amor por su esclavo, lo que, según hemos visto, era algo extraordinario en el pensamiento social de aquellos tiempos. Sin duda que esta notable capacidad de amar le acerca al ideal que Jesús propone para el hombre: Amar a Dios y amar al prójimo. El podría haber reemplazado fácilmente a su esclavo; un esclavo no era caro y mucho menos para un hombre de sus influencias. El esclavo estaba paralítico, seguramente enfermo desde mucho tiempo, y el centurión le había preservado en su casa... Es por amor que él pide lo que pide a Jesús.

También destacamos la notable fe del centurión que sorprende aún hasta a Jesús... En este hombre noble se unen el amor por su prójimo y una fe sin reparos en el poder del Señor...¡Qué combinación más notable y poderosa!

De Jesús, como Maestro, aprendemos que no habrá privilegios en los cielos, sino para aquellos que sean capaces de amar y creer como lo hizo el centurión romano. Jesús aprovecha esta oportunidad para dejar expreso que nadie se salvará por su ciudadanía ni por otra cosa que no sea una fe verdadera en el Hijo de Dios.

También vemos que Jesús no hizo diferencias entre los hombres: el centurión era soldado profesional de un imperio que sojuzgaba a su pueblo y era gentil... Sin embargo por hacer el bien Jesús estuvo dispuesto a ir hasta su casa, sin reparar en prejuicios.

Finalmente, la actitud de Jesús nos lo muestra conmovido por el amor del centurión a su criado y por la fe que él tenía en Jesús... Dios en nuestros días está buscando hombres de esta calidad para bendecirlos con su poder.

 

Aplicación:

Como el centurión, para nosotros el desafío es ser capaces de amar sin mirar condiciones sociales ni económicas...Amar al prójimo, no importa quién este sea. Sin dudas que una actitud así nos acercará al poder del Señor y cuando intercedamos ante El por una persona, movidos por este amor, El habrá de escucharnos y nos responderá con lo mejor.

También la fe notable del centurión nos insta a desear esta fe para nosotros...¡Qué bueno sería que todos tengamos la convicción para decir a Jesús: "Solamente dí la palabra y será hecha..."!

De Jesús aprendemos a no hacer diferencia de personas... También a dejarnos conmover por los sentimientos de los demás. Y fundamentalmente aprendemos que si no tenemos una fe plena en El no entraremos en el Reino de los Cielos.

 

Cuestionario de repaso:

¿Qué era un centurión romano?

¿Cómo se pensaba en aquel tiempo sobre los esclavos?

¿Qué sentimiento destacamos en el centurión?

¿Por qué Jesús le concede al centurión lo que él le pide?

¿Qué combinación notable y poderosa se dan en el centurión romano?

 

Versículo para aprender de memoria:

                          "Entonces Jesús dijo al centurión: Ve, y como creíste, te

                           sea hecho. Y su criado fue sanado en aquella misma hora."

                                                                                                  S. Mateo 8: 13

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lección nº 10:  JESUS SANA A LA SUEGRA DE PEDRO

                           S. Mateo 8: 14-17 (S. Marcos 1: 29-24; S. Lucas 4: 38-41)

 

 

EL MILAGRO

 

La lectura del Evangelio de Marcos nos da mayores datos sobre este suceso. Así podemos ubicarlo en Capernaum, un día de reposo (sábado) y después de la realización del culto en la sinagoga. Jesús llegó hasta la casa de Pedro junto a Pedro, Andrés, Juan y Jacobo.

Jesús no tenía casa propia; por esa razón cuando estaba en Capernaum o en sus alrededores, se alojaba en la casa de Pedro. Pedro estaba casado, y algunos historiadores dan por cierto que más tarde su esposa fue una gran ayuda para él en la predicación del mensaje de Salvación. Según Clemente de Alejandría, la mujer de Pedro habría sido martirizada junto al apóstol; dice Clemente textualmente: "Viendo como su esposa era llevada hasta la muerte. se regocijó por el llamado a dar testimonio de esta manera que ella había recibido, y le habló estimulándola y dándole coraje, llamándola por su nombre y diciéndole: Acuérdate del Señor..." (La cita es de W. Barclay).

En Palestina habían tres clases de fiebres muy comunes: la de "Malta" que debilitaba al enfermo y después de años de sufrimiento podía acabar con la muerte; una muy similar a la que hoy conocemos como "fiebre tifoidea"; y la "malaria" que era la más común... Capernaum por su cercanía al mar de Galilea era zona apta para el desarrollo del mosquito que contagia la malaria. Esta hacía sentir muy mal al enfermo y es probable que fuera la que padecía la suegra de Pedro.

Jesús llega de la sinagoga tal vez cansado... Las secuencias de los distintos evangelios nos lo muestran haciendo milagros abundantes ese día. El seguramente quería descansar... Pero se encontró una vez más con la enfermedad. Esta situación le conmovía y entristecía porque El sabía que todo este dolor era a causa del pecado de la humanidad.

El pasaje nos dice que Jesús tocó su mano y la fiebre le dejó... Una vez más el Señor actúa con sencillez, con prontitud y con ternura. No había allí multitudes que le vieran ni necesitaba El de ciertos gestos especiales. No se nos dice tampoco que Jesús haya pedido este milagro al Padre, pero un estudio del obrar del Señor en estos casos nos permite asegurar, conociendo además su íntima y plena relación con el Padre, que su gesto sanador estaba de acuerdo con lo que el Padre quería. Podríamos pensar sin equivocarnos que al ver a la suegra de Pedro enferma, su corazón conmovido inmediatamente interpretó en el amor la Voluntad del Padre... Y así obró Jesús.

Respecto a la mujer debemos notar que ella  tomó el milagro como algo esperado del Señor. Ningún evangelio cuenta que ella se haya sorprendido o haya actuado luego de alguna manera llamativa... Sabía muy bien que Jesús podía sanarla si El quería, y conocía profundamente el amor del Señor. No es errado pensar que ella al sentir llegar a Jesús con sus discípulos haya pensado para sí: "Tal vez el Maestro me sane..." si la fiebre acaso le dejaba pensar y percibir lo que ocurría a su alrededor. Y el Maestro le sanó.

Inmediatamente ella sirvió a Jesús y a los discípulos ejerciendo la digna función de la mujer ama de casa al recibir a sus hijos e invitados. No perdió tiempo: Fue sanada e inmediatamente se puso a servir...

El pasaje nos cuenta luego que Jesús recibió en casa de Pedro a muchos enfermos y sanó a muchos... A pesar del cansancio del día Jesús no dejaba de obrar. Seguramente la suegra de Pedro estuvo a su lado ayudándole, sirviéndole, para que otros fueran sanados como ella había sido sanada. No guardó para sí la bendición: la compartió con otros.

 

 

 

 

LA ENSEÑANZA

 

De Jesús aprendemos que no hay un estilo para obrar con amor. El sanó a algunos antes de llegar a la casa de Pedro, mientras iba por el camino desde la sinagoga; El sanó a la suegra del apóstol en la más plena intimidad y luego sanó a muchos delante de una multitud...

El nos muestra que siempre es tiempo oportuno para compartir el amor de Dios. Los judíos necesitaban señales; El las hizo... Pero no lo hizo convocando a reuniones especiales ni haciendo propaganda u ostentación de sus hechos. Para Jesús lo más importante era la relación personal con el enfermo y que el enfermo sintiera su amor más allá del hecho sanador.

También aprendemos del Maestro el obrar sin descanso... Podía haber dicho a la multitud que llegó a la casa de Pedro que volvieran al otro día. Pero ellos le necesitaban en ese momento. La urgencia en el obrar es a veces una demostración más de nuestro amor.

De la suegra de Pedro aprendemos dos cosas importantes que ya hemos destacado: Ella sabía que Jesús podía sanarla; por eso no se sorprendió. A veces los creyentes nos sorprendemos "demasiado" por lo que el Señor hace... Y ésto tal vez sea porque no estamos esperando grandes cosas de El. En segundo lugar ella al ser sanada se puso a servir. Esto es lo que espera el Señor de nosotros. Si El obra de una manera especial en nosotros, seguramente esperará de nosotros un servicio mejor y más comprometido.

 

Aplicación:

Tal vez lo más importante de esta lección sea comprender que todo lo que el Señor hace por nosotros lo hace para que le sirvamos más y mejor. De nada valen sus bendiciones si vamos a mezquinar nuestro servicio a El.

 

Cuestionario de repaso:

 

¿Qué podemos decir de la enfermedad de la suegra de Pedro?

¿Cómo actuó el Señor en esta oportunidad?

¿Qué aprendemos de la actitud de la mujer luego de ser sanada?

 

Versículo para aprender de memoria:

                          "Y tocó su mano, y la fiebre la dejó; y ella se levantó,

                           y les servía."

                                                                                      S. Mateo 8: 15

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lección nº 11:  JESUS CALMA LA TEMPESTAD

                           S. Mateo 8: 23-27  (S. Marcos 4: 35-41; S. Lucas 8: 22-25)

 

 

EL MILAGRO

 

Las características climáticas del Mar de Galilea son muy especiales porque su situación geográfica es muy especial. Dice W. Barclay:

"Esta escena es muy frecuente en el Mar de Galilea. El Mar de Galilea es pequeño; mide solamente unos veintiún kilómetros de norte a sur, y trece de oeste a este, en su parte más ancha. El valle del Jordán sigue la línea de una profunda falla en la corteza terrestre, y el Mar de Galilea es parte de esa depresión. Está a unos 210 metros por debajo del nivel del mar. Esto hace que su clima sea cálido y agradable, pero también tiene sus peligros. Sobre el oeste hay montañas con quebradas y valles; cuando soplan los fríos vientos del oeste, estos valles y quebradas actúan como gigantescos ventiladores. En ellos el viento se comprime, por así decirlo, y baja sobre el lago con una violencia inusitada, salvaje, haciéndolo, además, repentinamente. En un instante la calma puede transformarse en pavorosa tempestad. Las tormentas del Mar de Galilea combinan, como en ningún otro lugar, tanto la violencia como el carácter repentino..."

Jesús había subido al barco después de una larga jornada...Había estado enseñando

desde la orilla del mar usando a la barca como púlpito y había quedado exhausto. Por eso se durmió pronto. Tal vez el Mar de Galilea estaba tranquilo y nada hacía prever una tormenta. Pero la tormenta se desató de tal forma que el evangelista usa la palabra seismós para describirla, que literalmente quiere decir terremoto... Las olas cubrían la barca. Algunos historiadores y arqueólogos que han estado junto al Mar de Galilea describen la violencia sorpresiva de estas tormentas y cuentan que de pronto soplan los vientos y el Mar se embravece, sus aguas se tornan blancas por las espuma de sus movimientos y sus olas avanzan extraordinariamente sobre la playa...

Algunos de los discípulos eran hombres experimentados en estas lides (Pedro, Andrés, Jacobo, Juan) porque eran pescadores y residían cerca del Mar de Galilea. Seguramente en muchas ocasiones estuvieron enfrentados a tormentas; pero ésta parecía ser tan violenta, que todos ellos se atemorizaron y corrieron a despertar a Jesús, con cierto tono de reproche: "Sálvanos, que perecemos" dice Mateo, aunque Marcos escribe que ellos dijeron: "¿no tienes cuidado que perecemos?", como si dijeran a Jesús que parecía que a El no le importaba lo que ocurría.

Entonces Jesús les advirtió sobre la poca fe de ellos, porque estaban desesperados, y ordenó al viento y al mar que se calmaran, y así ocurrió y se hizo gran tranquilidad en forma inmediata.

Los discípulos, que habían corrido hasta Jesús para que les salvara nunca esperaron tal muestra de poder, de manera tal que se preguntaron: "¿Qué hombre es éste, que aún los vientos y el mar le obedecen?".

 

LA ENSEÑANZA

 

De Jesús aprendemos que su poder es ilimitado. Algunos pueden decir que sus milagros de sanidad en muchas personas podían estar salpicados de sugestión o algunas otras cosas de la mente, de la siquis... Pero el viento y el mar no podían ser sugestionados por Jesús. El mandó y ellos obedecieron...

Pero el milagro debe ser bien interpretado porque si no podemos caer en un riesgo doctrinal.

La Biblia nos enseña que Jesús, en tanto que estuvo en la tierra, se "despojó de su divinidad" (Filipenses cap. 2), por lo que debemos entender que El actuaba como un simple hombre. Sin embargo muchas veces se explica este milagro diciendo que Jesús tenía autoridad sobre el viento y el mar porque era Dios. Realmente El era Dios, pero la Biblia nos enseña que se sometió a su humanidad y no se "aferró" a su divinidad... El, mientras estaba en la tierra y antes de su resurrección, no actuaba como Dios, sino como hombre (su carácter especial era que El nunca había pecado).

De acuerdo con lo dicho precedentemente, este milagro debe ser entendido como Dios actuando a través de Jesús, como en cualquiera de los otros milagros. Fue el Padre quien concedió a Jesús que sus palabras calmaran al viento y al mar. Así entendido, la Escritura no se contradice.

Si el poder de Jesús se demuestra en este pasaje como ilimitado, estando aún El en la condición de hombre, cuánto más ahora, que reina en los cielos con el Padre. debemos esperar de El cosas maravillosas.

De los discípulos aprendemos lo que no hay que hacer: no hay que ser "hombres de poca fe" porque ésto nos lleva a la desesperación... Y no debemos esperar hasta último momento para "despertar" a Jesús, sino que a El debemos acudir siempre en primer lugar.

 

Aplicación:

Este es uno de los milagros que tiene una aplicación más poética y concordante con la vida espiritual del cristiano: así como Jesús calmó con su voz aquella tempestad tan extraordinaria, El también puede calmar las tempestades de nuestra vida (dolor, soledad, tristeza, angustia, desesperación, necesidad, enfermedades, etc.), pero es fundamental que tengamos la fe suficiente para que El pueda obrar y darnos la calma. Para ello es también necesario que Jesús esté despierto en nuestras vidas... Muchos le tienen dormido y no le despiertan y El no puede obrar. El calmó la tempestad después que los discípulos le despertaron. Por eso debe estar siempre despierto en nosotros...

 

Cuestionario de repaso:

¿Como son las características geográficas y climáticas del Mar de Galilea?

¿Cómo y por qué calmó Jesús la tempestad?

¿Qué aplicación tomamos de este milagro para nuestra vida espiritual?

 

Versículo para aprender de memoria:

                          "Entonces, levantándose, reprendió a los vientos y al

                           mar; y se hizo grande bonanza."

                                                                                       S. Mateo 7: 26b

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lección nº 12:  LOS ENDEMONIADOS GADARENOS

                          S. Mateo 8: 28-34 (S. Marcos 5: 1-20; S. Lucas 8: 26-39)

 

 

INTRODUCCION:

 

Es importante detenernos a considerar lo que se pensaba en la antigüedad respecto a los demonios y a la posesión demoníaca. Se daba por sentado que existían demonios y espíritus malignos... Ya tanto se creía que algunos sostenían que había una cantidad innumerable de ellos dando vueltas por el aire alrededor de cada ser humano que era imposible agitar el aire sin molestar a alguno. Se daban incluso cifras llamativamente "exactas": para algunos había siete millones de demonios, y para otros más de diez mil demonios a cada costado de un ser humano. Se creía que estos demonios podían entrar al cuerpo humano escondidos en algunos alimentos; se afirmaba que los demonios eran los causantes de todas las enfermedades, aún las meramente físicas y se pensaba que habitaban en lugares oscuros o desiertos y en tumbas y cementerios. Muchos creían que eran hijos de la unión de las "hijas de los hombres" y "los hijos de Dios" que nos relata Génesis cap. 6: 1-8; y otros sostenían que eran las almas de personas malas que habían muerto y seguían haciendo males...Aullaban y unos eran masculinos y otros femeninos; estos últimos se creía que eran los que atacaban a los niños. Por eso los niños tenían su ángel guardián (ver S. Mateo 18: 10)

Todo ésto puede parecernos fantasioso, pero muchos creían todas estas cosas y no discutían sobre el tema. De esta manera era imposible convencer a alguien que pensaba que en su cuerpo había un demonio que podría no ser así...Tal convicción hacía que esa persona poco a poco se autoconvenciera que estaba endemoniada y actuara como tal...Es importante tener en cuenta esta situación para entender el proceder de Jesús.

Vale advertir que no estamos discutiendo la existencia o no de demonios; la Biblia lo afirma y es concluyente al respecto, pero si es importante decir que en ningún pasaje la Biblia sostiene que haya demonios "por todos lados" ni en la cantidad desmedida en que a menudo se cree que existen...

Los tres evangelios ubican el suceso en Gadara, una ciudad ubicada a diez kilómetros del Mar de Galilea y que, muy posiblemente, tenía en los suburbios una zona de pastizales en donde habría estado  ubicado el cementerio. Mateo habla de dos endemoniados...Marcos y Lucas de uno; pero no hay dudas de que es el mismo suceso.

 

EL MILAGRO

 

Jesús una vez más cruza el Mar de Galilea y es probable que haya caminado algún largo trecho hasta pasar por los suburbios de Gadara, en donde dos hombres (en la versión de Mateo) le salen al encuentro. Surgen de los sepulcros y eran feroces en su aspecto y fuerza de tal manera que asustaban a los caminantes, de manera que nadie se atrevía a acercarse mucho a ellos. Pero Jesús demostró coraje y no solamente se acercó a ellos sino que detuvo su marcha. Estos hombres estaban convencidos que estaban endemoniados y no es posible discutir si era así o no... Debemos observar el obrar de Jesús con atención. Ellos le reconocen. Los judíos esperaban que el Mesías vendría a liberarlos de todo ese ejército demoníaco en el que ellos creían. Algún poder extra-humano revela a estos hombres  feroces la identidad de Jesús...Por eso protestan ante su presencia e inmediatamente se someten a su autoridad. Entonces los demonios reclaman no ser eliminados sino caer sobre un hato de cerdos que pacían lejos de ellos y Jesús accede con una sola palabra: "Id"... Y esta sola palabra libera a los hombres de su posesión o enfermedad.

Algunos sostienen cierta falta de afectividad en Jesús al permitir a los demonios que cayeran sobre los cerdos...Pero es importante considerar que la desesperación de los animales, su caída al mar y su muerte hicieron que la liberación fuera notoria no sólo para los demás, sino también para aquellos pobres hombres tan confundidos en sus creencias (recordemos lo que decíamos en la Introducción)... Para Jesús era mucho más importante la vida y el alma de dos hombres que cierta cantidad de animales...

Pero los que cuidaban los cerdos, viendo que los animales cayeron al Mar desde unas rocas (probablemente después de una larga estampida, no olvidemos las distancias mencionadas precedentemente), vinieron a la ciudad y contaron lo que había acontecido de manera tal que "toda" la ciudad salió a buscar a Jesús para rogarle que se fuera de allí, lamentando por la muerte de los animales.

 

LA ENSEÑANZA

 

De Jesús aprendemos de su coraje para enfrentar situaciones difíciles... Muchas veces en nuestro accionar como cristianos deberemos pasar por lugares peligrosos y enfrentarnos a situaciones difíciles. No debemos huir ni evitarlas si sentimos que el Señor nos quiere allí. Así lo hizo Jesús.

También aprendemos del Señor a no discutir vanamente: El podía haber aprovechado la oportunidad para dar un discurso acerca de las divagaciones que sobre los demonios tenían los judíos; si aquellos hombres estaban endemoniados o no... Pero hubiera sido una discusión vana e inoportuna. La acción era más importante y Jesús actuó.

Finalmente vemos su notable autoridad... No hubo escenas llamativas ni discursos imponentes...Sólo una palabra y los hombres fueron liberados.

De los habitantes de Gadara aprendemos cuán duro y falto de afecto es el corazón del hombre sin Dios. Ellos echaron a Jesús porque valoraron más a los cerdos que al alma de aquellos dos pobres hombres... Jesús es el opuesto y así debemos ser los creyentes.

 

Aplicación:

Como Jesús debemos estar dispuestos a enfrentarnos a la situación por más difícil que esta sea. En su Nombre, sin estridencias, podremos obrar con poder... Y siempre deberemos valorar a cada persona como lo más importante para Dios y para nosotros.

 

Cuestionario de repaso:

¿Qué creían los antiguos respecto a los demonios?

¿Qué hizo Jesús al enfrentar esta difícil situación? y ¿Qué enseñanza puedo extraer de la actitud de Jesús?

 

Versículo para aprender de memoria:

                          "El les dijo: Id. Y ellos salieron, y se fueron a aquel

                           hato de cerdos..."

                                                                                 S. Mateo 8: 32a

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lección nº 13:  JESUS SANA A UN PARALITICO

                          S. Mateo 9: 1-8 (S. Marcos 2: 1-12; S. Lucas 5: 17-26)

 

 

EL MILAGRO

 

Debemos conocer algunas características que enmarcan este suceso para poder extraer toda la enseñanza que de él se desprende.

En primer lugar debemos dejar aclarado que este acontecimiento sucede en Capernaum (ver S. Marcos 2:1)...Esta ciudad, residencia del apóstol Pedro, era prácticamente el centro de operaciones de Jesús durante su ministerio; por eso Mateo dice: "vino a su ciudad"...

También debemos destacar lo que creían los judíos, y la mayoría de los antiguos, respecto a las enfermedades. Era muy común aceptar que todas las enfermedades tenían un origen espiritual; concretamente, si un hombre enfermaba era porque había cometido uno o varios pecados ante los dioses... Los judíos enfatizaban sobremanera este concepto y sostenían como una doctrina que cada enfermedad era un castigo de Dios por algún pecado.

Veamos que decían algunos rabinos muy conocidos y respetados: "No hay muerte que no provenga de algún pecado, ni enfermedad que no provenga de una transgresión"; "El enfermo no podrá levantarse de su enfermedad hasta que sus pecados no le hayan sido perdonados"; "Ningún enfermo puede curarse si no ha encontrado el perdón de sus pecados"...

Estas opiniones nos muestran cuán arraigada estaba entre los judíos la relación entre el pecado y la enfermedad.

Esto habrá de determinar la actitud de Jesús frente al enfermo... Sorprendentemente, viendo la fe de los amigos que lo cargaban y todo lo que ellos habían hecho para poder ponerlo delante del Maestro, el Señor le dice "tus pecados te son perdonados"...

Sin duda que Jesús tiene al menos dos intenciones al decir ésto: en primer lugar los judíos pensarían, y aún el mismo enfermo lo haría así, que esta enfermedad era producto de un pecado, y si este pecado no había sido perdonado, la enfermedad no podría ser sanada...Jesús no discute sobre esta doctrina; simplemente actúa. En segundo lugar, Jesús tiene la intención de que los judíos se aproximen a comprender su esencia como Dios mismo. Ellos van a protestar diciendo que sólo Dios podía perdonar pecados y Jesús acepta esta opinión, dejando entrever que El era Dios, e inmediatamente destaca su autoridad para perdonar pecados. Luego, con un tono desafiante el Maestro pregunta qué es más fácil, si perdonar pecados o sanar al enfermo... No olvidemos que para los judíos la enfermedad era consecuencia de pecados no perdonados. Jesús no podría sanar al paralítico si su pecado no hubiera sido perdonado... ¡Y entonces le sana!

El resultado es que esta actitud indiscutible e incontrastable de Jesús hace que la gente, viendo lo ocurrido, se maravilló y glorificó a Dios...

Por supuesto que los escribas se quedaron sin argumentos para sus críticas y seguramente se marcharon de aquel lugar murmurando su amargura que nos les permitía ver como veían los demás el obrar de Dios a través de Jesús.

 

LA ENSEÑANZA

 

En primer lugar debemos decir que la idea antigua sobre la relación entre los pecados y las enfermedades no debe resultarnos descabellada. De hecho que Dios no creó al hombre para que enfermara y muriera... Todo lo contrario. Pero dejó al hombre la libertad de elegir qué ser. Y el hombre, al desobedecer a Dios y pecar en el Huerto del Edén, eligió ser un ser mortal, porque Dios le había advertido que el día que pecase habría de morir. De hecho entonces que las enfermedades y la muerte entraron a la raza humana a causa del pecado... Lo que no encontramos en la Biblia es el argumento necesario para relacionar toda enfermedad con un pecado, como hacían los judíos.

En segundo lugar vemos en la actitud de los amigos del enfermo dos notables cualida- des: el amor hacia el amigo que les hizo hacer todo lo posible para llevarlo hasta la misma presencia de Jesús; y la fe que ellos tenían en el Maestro. La Biblia dice que Jesús, al ver la fe de ellos, obró perdonando y sanando.

En tercer lugar tenemos algo que aprender del enfermo: cuando Jesús dice en alta voz

"tus pecados te son perdonados" él humildemente acepta su condición de pecador. Podría haber reaccionado ofendiéndose con Jesús porque venía a buscar sanidad y no reproches, podría haberse enojado con sus amigos o simplemente podría haber dudado del poder de Jesús para perdonarle... Pero humildemente acepta las palabras de Jesús reconociéndose pecador y reconociendo, con su silencio, el poder divino que actuaba en Jesús. Nadie podrá cambiar su vida si no actúa de esta manera delante de Jesús.

Finalmente, como siempre, tenemos mucho que aprender de Jesús: El actúa con amor  y prioriza la necesidad del enfermo. Podría haberse molestado por la interrupción o haberlo dejado para después... Pero ese era el momento y Jesús actúa sin dilación.

También aprendemos de Jesús, como en la lección anterior, que no sirven de mucho las discusiones inoportunas sobre asuntos doctrinales cuando urge la necesidad de una persona. El no se preocupó en determinar la correcta relación entre los pecados y las enfermedades, aunque en otra oportunidad sí los advertiría a sus discípulos ante un caso similar... Para Jesús era más importante perdonar y sanar a aquel paralítico...

 

Aplicación:

Como los amigos del enfermo debemos actuar hacia nuestros amigos que están en problemas: con amor hacia ellos y fe en el Señor.

Como el paralítico, debemos reconocer nuestra situación espiritual en humildad, para que el Señor pueda obrar en nuestra vida, perdonando nuestras faltas y sanando nuestras enfermedades.

Como Jesús debemos siempre priorizar lo que Dios espera que nosotros hagamos, para no perder el tiempo ni la oportunidad de actuar.

 

Cuestionario de repaso:

¿Qué creían los antiguos sobre el pecado y las enfermedades y qué podemos decir nosotros sobre el asunto?

¿Qué enseñanza puedo extraer de la actitud del paralítico frente a Jesús?

 

Versículo para aprender de memoria:

                          "Y la gente, al verlo, se maravilló y glorificó a Dios,

                           que había dado tal potestad a los hombres."

                                                                                     S. Mateo 9: 8

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lección nº 14: Dos mujeres sanadas (Una fe imperfecta; un Poder perfecto)

                          S. Mateo 9: 18-26 (S. Marcos 5: 21-43; S. Lucas 8: 40-56)

 

 

LOS MILAGROS

 

Es más  que  importante analizar las actitudes conque las personas, Jairo y la mujer,  se

acercan a Jesús, porque de su análisis podremos extraer algunas enseñanzas destacadas (es importante leer a Marcos y Lucas que son más explícitos que Mateo...)

En primer lugar observemos a Jairo.  El era el  presidente   de la sinagoga, de acuerdo al

relato evangélico. Tal responsabilidad,   sin dudas,  era conferida a un hombre que se identificara plenamente con la ley judía y la visión y el accionar de los sacerdotes. Su tarea era administrar el orden del culto, designar a quien leería la palabra,  a  quien elevaría las oraciones y predicaría. Era elegido por los ancianos...Lo más probable es que fuera un judío ortodoxo estricto. No olvidemos que los principales entre los judíos, no soportaban a Jesús e intentaban destruirlo. Jairo probablemente opinaba igual...

Por eso no resulta fuera de lugar pensar que él jamás se hubiera acercado a Jesús a pedir un milagro, salvo que estuviera desesperado. Ahora bien: es muy probable que Jairo hubiera hecho todos los intentos posibles para salvar la vida de su hija. Tal vez había consultado a los mejores médicos de la región y de lugares más remotos, y su hija seguía muy enferma. Tanto, que el relato nos cuenta que en tanto que Jesús caminaba hasta la casa de Jairo, la niña murió. El clamor de Jairo, la invitación a Jesús para que fuera con él y pusiera su mano sobre su hija para sanarla, era lo último que Jairo podía hacer por la salud de su hija... Y lo hace porque está desesperado. Es decir que Jairo no se acerca a Jesús por una necesidad espiritual ni buscando la verdad sobre Dios. Lo hace por una necesidad específica. Su actitud es "interesada"...

También  debemos  detenernos  a  observar  la  actitud de la mujer que tocó el manto de

Jesús.  Ella se acercó por detrás y tocó a Jesús esperando recibir la sanidad que anhelaba desde muchos años. Sin dudas que este accionar parece ser supersticioso. Tocar el manto de Jesús esperando ser sanada es como tocar algunas reliquias que pertenecieron a alguien en quien confiamos que hubo alguna clase de poder, como si en las cosas materiales residiera ese poder. No había en ella ningún tipo de doctrina. Podríamos sostener que su fe se orientaba muy mal respecto a Jesús... Doce años había sufrido esta enfermedad y había gastado todo su dinero en médicos. En su desesperación creyó que bastaba tocar el manto de Jesús...

Pero  hay algo maravilloso en el accionar de Jesús. Ambas mujeres son sanadas pese a

que Jairo se había acercado por desesperación, y la mujer con algo de superstición.

En el primer caso Jesús llega a la casa de Jairo y encuentra que la muchacha ha muerto

y todos hacen duelo por ella. Era muy común que los velatorios judíos fueran escandalosos, porque para un judío no llorar la muerte de alguien era algo sumamente reprochable. Jesús pide silencio y advierte que la muchacha sólo duerme y anima a Jairo a creer...Entonces entró con Pedro, Jacobo, Juan y los padres de la niña a la habitación y llamó dulcemente a la niña, que inmediatamente se levantó. La pequeña tenía doce años y Jesús, cuidadosamente, mandó que le dieran de comer, mientras los que habían llenado la casa se espantaban.

Respecto a la mujer, Jesús siente que ha salido poder de El... Es decir que la mujer había logrado su intención al tocar el manto de Jesús...Había sido sanada. Jesús la busca pero ella teme, hasta que se da a conocer. Entonces, sorpresivamente, Jesús, con inmenso amor le dice: "Hija, tu fe te ha hecho salva; y queda sana de tu azote..." El hecho del perdón debe ser entendido de acuerdo a lo que dijimos en la lección anterior. Tal manera de obrar de Jesús no implica que El apruebe este hecho algo supersticioso... Pero El conoce el alma de cada persona y vio en esta mujer la fe necesaria para que fuera salva y sana. Ya dijimos que parece no haber habido un buen conocimiento doctrinal en ella. Pero sí había fe suficiente... Y Jesús tuvo en cuenta esa fe, aunque se hubiera orientado mal.

 

LA ENSEÑANZA

 

La enseñanza fundamental que extraemos de estos sucesos es que el poder perfecto de Jesús actúa aún más allá de la fe imperfecta con la que podamos acercarnos a El.

Jairo y la mujer enferma se acercaron a Jesús; uno con un interés definitivamente personal; la otra con una actitud errónea... Ambos como un último recurso frente a sus tragedias. Pero lo importante es que vinieron hasta Jesús...Lo importante es que ¡se acercaron al Maestro! Y esto bastó para que el poder perfecto de Jesús hiciera la obra.

También es importante detenernos en el hecho significativo de que ambos tuvieron que vencer prejuicios y vergüenzas; de otra forma no hubieran podido acercarse a Jesús porque Jesús estaba rodeado siempre de gente... Hicieron públicas sus necesidades, su angustia y su clamor, para conmover al Maestro viniendo hasta donde El estaba.

Respecto de Jesús,  una  vez  más  tenemos que aprender de El su infinito amor que no

pide condiciones y la simpleza de sus actos. Vio la necesidad, sintió el dolor, percibió la desesperación de Jairo y la mujer enferma, y actuó, sin detenerse a explicar cuál habría sido la actitud correcta. Una vez más para El lo más importante era la persona y su necesidad.

 

Aplicación:

De Jairo y la mujer, más allá de sus errores y su interés personal. debemos aprender que es fundamental acercarnos a Jesús para que El pueda obrar en nuestras vidas. El no actúa desde lejos... La Biblia nos insta a acercarnos al Señor.

Jesús, por su parte, una vez más nos insta con su ejemplo a actuar con amor, son simpleza, con entrega; no como jueces o críticos, sino como portadores del perfecto amor y el grandioso poder de Dios.

 

Cuestionario de repaso:

¿Qué motivó las actitudes de Jairo y de la mujer enferma respecto a Jesús?

¿Por qué crees que Jesús sanó a la hija de Jairo y a la mujer que tocó su manto?

¿Por qué es fundamental que nos acerquemos a Jesús para que El pueda obrar en nuestras vidas?

 

Versículo para aprender de memoria:

                          "Pero Jesús, volviéndose y mirándola, dijo: Ten ánimo, hija;

                           tu fe te ha salvado. Y la mujer fue salva desde aquella hora."

                                                                                                     S. Mateo 9: 22

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lección nº 15:  Dos ciegos ven y un mudo habla

                          S. Mateo 9: 27-34

 

 

LOS MILAGROS

 

La ceguera era una enfermedad bastante común en Palestina,  tal vez en parte a la incidencia notable del brillo del sol que dañaba los ojos, sin protección, y también seguramente a la falta de higiene que provocaba infecciones que afectaban la vista.

Estos dos ciegos se dirigen a  Jesús como "Hijo de David", un término reservado para el Mesías y que no usaban los más allegados a Jesús... El Mesías era para los judíos alguien que vendría a imponer la superioridad de la nación sobre las demás, llevándola a la conquista del mundo entero. Así percibían estos ciegos a Jesús...Acudieron a El con una idea errónea respecto a lo que el Maestro era. Sin embargo Jesús les curó.

Jesús no respondió inmediatamente a sus gritos. Tal vez quería probar la fe de ellos;  tal vez quería estar seguro de que ellos querían realmente curarse para dejar de mendigar. Lo cierto es que Jesús hace que ellos le vean en privado, cuando ya había entrado en la casa. Quizá Jesús quería estar con ellos a solas, cara a cara; seguramente El no deseaba confundir a la multitud y mostrarse como un simple sanador... El era mucho más que eso.

Ya en la casa el Maestro pregunta a los ciegos: "¿Ustedes me creen capaz de sanarlos?"...Cuando ellos responden que sí, Jesús, tocando los ojos de ellos, vuelve a decir: "De acuerdo con la fe de ustedes os sea hecho". Y los ciegos fueron sanados.

Luego,  en el  mismo  instante  en que los ciegos sanados salían de la casa, le trajeron a

Jesús a un mudo... Mateo sostiene que el hombre estaba endemoniado; resulta importante recordar lo que aprendimos en una lección anterior respecto a lo que creían los judíos sobre los demonios, pero es útil hacer la siguiente reflexión: si creemos que una persona está endemoniada, resulta muy difícil creer que ella vendrá al encuentro de Jesús voluntariamente porque su voluntad está controlada por el diablo, y el diablo y sus demonios temen ante la presencia del Señor. Por eso tal vez Mateo afirma que este mudo fue traído ante Jesús, tal vez obligado por la fuerza... Jesús le sana y la multitud se maravilla, lo que nos muestra que este milagro fue más notable que la sanidad de los ciegos, tal vez por la condición espiritual del hombre que había sido mudo.

Pero los fariseos resolvían el problema que les planteaba el innegable poder de Jesús para obrar milagros, con un argumento absurdo por lo contradictorio (y que tal vez ni ellos mismos creían): decían que Jesús echaba fuera los demonios con poder proveniente del mismo Satanás...

 

LA ENSEÑANZA

 

Como hicimos notar, los ciegos tenían ciertas expectativas respecto de Jesús como el Mesías divino...Sin embargo, pese a su error, ellos fueron sanados por Jesús. El Maestro una vez más nos muestra que El prioriza el amor hacia el necesitado a una discusión estéril e inoportuna.

También destacamos que Jesús hizo que los ciegos debieran entrar en la casa y estar a solas con El; ésto nos enseña dos cosas: -En primer lugar, es importante que la persona, en su necesidad , cualquiera que esta sea, se encuentre cara a cara con Jesús, a solas. Muchas veces el contagio del sentimiento de una multitud, el deseo de figuración o algún otro deseo pueden llevarnos a manifestar públicamente nuestra necesidad de Jesús; pero es fundamental, en algún momento, estar cara a cara y a solas con el Maestro. -En segundo lugar nos muestran a Jesús escapando en cierta forma de la multitud...El prefería obrar este milagro en la intimidad. No buscaba fama como sanador, no pretendía que la gente se acercara a El solamente para sanar sus enfermedades o recibir algún milagro. El sabía que era muy fácil que las cosas ocurrieran así... Pero su misión era más sublime e importante: había venido a ser el Salvador del mundo.

Finalmente vimos que Jesús prueba la fe de los ciegos y de acuerdo a la fe de ellos obra el milagro de sanidad. De este suceso aprendemos claramente que Dios no puede obrar con su poder en una persona si esta persona no tiene la fe necesaria en Dios para que El obre. Podemos profundizar aún más la enseñanza: Dios es Amor y es Todopoderoso; El todo lo puede hacer y quiere lo mejor para cada persona, pero si la persona no tiene fe, Dios no podrá hacer nada por ella. Por eso tantas personas sufren, por eso hay tanto dolor en el mundo: porque los hombres no tienen fe en Dios.

El milagro de  sanidad  del hombre mudo nos  enseña  el poder  y  la autoridad de Jesús

sobre las fuerzas del diablo y sus demonios y también que el diablo quiere que el hombre sufra enfermedades y vergüenzas como las que sufría este mudo. El pasaje nos dice que él fue traído delante de Jesús. Ya dijimos que alguien controlado por Satanás no vendrá por sí mismo ante la presencia de Jesús. Deducimos entonces que otras personas actuaron para que este hombre fuera liberado y sanado. Esta acción intercesora debe motivarnos a actuar a nosotros de la misma manera, trayendo a los necesitados a la presencia de Jesús...

 

Aplicación:

De Jesús aprendemos una vez más la prioridad del amor, la prudencia para actuar sin buscar fama o vanagloria y el hecho importantísimo de que es imprescindible estar a solas y cara a cara con Jesús para que El pueda cambiar realmente nuestra vida.

De los ciegos aprendemos la importancia de esperar grandes cosas de Jesús con la fe necesaria que permita al Señor actuar en nuestra vida.

De las personas que trajeron al mudo endemoniado delante del Maestro aprendemos de su amor al amigo necesitado, de su valentía y de su actuar... Muchos en nuestros días necesitan de nosotros una disposición similar.

De los fariseos, por último, aprendemos que muchos aún viendo las maravillas que hace Jesús, no creerán en El, y aún habrán de injuriarlo en su tremenda necedad.

 

Cuestionario de repaso:

¿Por qué Jesús prefirió que los ciegos le siguieran hasta dentro de la casa?

¿Cuál te parece la más importante  de las enseñanzas que extraemos de esta lección y por qué?

 

Versículo para aprender de memoria:

                          "Y la gente se maravillaba y decía: Nunca se ha visto cosa

                           semejante en Israel."

                                                                                                 S. Mateo 9: 33

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lección nº 16: El hombre de la mano seca

                         S. Mateo 12: 9-14 (S. Marcos 3: 1-6; S. Lucas 6: 6-11)

 

 

EL MILAGRO

 

Es fundamental entender que este milagro de Jesús es llevado a cabo durante el transcurso de un día de reposo, el día sábado y es importante entender la trascendencia que al asunto legal daban los líderes religiosos ortodoxos que presenciaron la acción de Jesús.

La ley del sábado prohibía todo trabajo, durante todo el día, y los religiosos tomaban tan literalmente esta ley que preferían hasta morir, dicen algunos historiadores, que desobedecerla: En 1 de Macabeos capítulo 2, libro apócrifo, se relata un acontecimiento que muestra cuán importante era el sábado para algunos fanáticos judíos; allí se nos cuenta de un suceso entre las tropas romanas y los seguidores de Judas Macabeo, patriotas judíos rebelados contra el gobierno romano, que siendo atacados un sábado por aquellos, prefirieron morir antes que defenderse, porque haberlo hecho para ellos hubiera sido infringir la Ley. Josefo, el gran historiador judío afirma que fue este fanatismo en guardar el sábado el que permitió a Pompeyo, emperador romano, invadir Jerusalén... Las anécdotas son muchas y muy sorprendentes respecto al fanatismo de los judíos en el cumplimiento de este mandamiento...

¡Y Jesús lo pasa por alto para sanar a un enfermo!

La Ley sólo permitía curar a un enfermo en caso de que corriese peligro su vida, pero no era este el caso que enfrentó Jesús... Y la pregunta malintencionada de los religiosos que estaban en la sinagoga no se hizo esperar. Jesús es terminante: "¿cuánto más vale un hombre que una oveja? Por consiguiente, es lícito hacer el bien en los días de reposo", dice, dando por terminada la discusión.

Jesús no estaba dispuesto a obedecer una ley que hiciera que un hombre sufriera un minuto más de un pesar que podía ser resuelto; su amor a la humanidad, como ya lo hemos visto muchas veces, era mucho mayor que su respeto a la Ley tradicional.

Algunos documentos complementarios afirman, al relatar este suceso, que el hombre se acercó a Jesús en la sinagoga aduciendo ser albañil y que con sus manos se ganaba la vida... Si ésto fue así, a los escribas y fariseos no les importó su necesidad y su angustia, pero a Jesús sí... Para los religiosos una oveja era más valiosa que la necesidad de este hombre, pero no para Jesús.

 

 

LA ENSEÑANZA

 

Respecto al obrar de Jesús, podemos considerarlo en dos sentidos:

-Respecto al cumplimiento de la Ley:

Jesús fue obediente a la Ley dada por Moisés y El mismo afirmó haber venido a cumplirla. De hecho que su sacrificio en la cruz no es otra cosa que el cumplimiento de la Ley de Dios... Pero El no era un dogmático cumplidor de la Ley, sino que priorizaba el Amor a la misma Ley, porque actuaba con el mismo Amor de Dios que era el Autor de la Ley.

Concretamente, Jesús sabía que la Ley no tenía valor por sí misma si no era comprendiendo y viviendo el Amor de Dios.

Fue por Amor al pecador que Dios dictó la Ley para que el pecador se diera cuenta de su condición y pudiera iniciar el camino de regreso al Padre...El Amor es para Jesús superior a la Ley; y el hombre es el objeto sublime del Amor de Dios, por lo tanto el hombre y sus necesidades son más valiosas que la misma Ley.

-Respecto al hombre enfermo y de acuerdo a lo dicho anteriormente, Jesús al darle sanidad, dio al hombre tres cosas importantes:

En primer lugar dio al hombre la salud... Dios quiere que el hombre esté sano y se preocupa por la salud de su cuerpo. Alguien sostuvo que la curación de las enfermedades es una gracia de Dios para los hombres que sufren las consecuencias del pecado. En este lineamiento otro escritor sostuvo que el médico debe sentir su profesión como un ministerio otorgado por el Señor.

En segundo lugar Jesús devolvió al hombre la posibilidad de trabajar. El trabajo es también un don de Dios. No hacer nada puede ser más doloroso que la misma enfermedad; el trabajo dignifica al hombre. Dar trabajo debería ser una premisa de los gobernantes y poderosos, porque Dios se agrada que el hombre gane su sustento con su propio trabajo.

Finalmente Jesús devuelve al hombre su dignidad y autoestima. Ahora el podrá volver a trabajar y no necesitará mendigar más, como tal vez lo estaba haciendo en la sinagoga... El hombre ahora vuelve a tener respeto por sí mismo. En nuestros días la falta de autoestima es una de los más tristes padecimientos del ser humano.

 

Aplicación:

Como Jesús debemos ver, detrás de los mandamientos divinos, el amor de Dios por el hombre pecador, de lo contrario todo el esfuerzo que hagamos por obedecer a Dios no tiene sentido. La Biblia nos dice que sin amor no somos nada (1 Corintios 13: 1-3).

Por eso imitando al Señor, debemos ver toda la aflicción de quien está a nuestro lado; El no sólo vio la mano enferma: vio también la angustia, la necesidad, la vergüenza del hombre. Cuando hacemos el bien como el Señor quiere que hagamos, debemos amar a esa persona con todo el Amor del Señor, buscando su reivindicación total como persona porque Dios seguramente quiere usarnos para que quienes estén a nuestro alrededor puedan sentir toda la dimensión de su amor y de su poder en sus vidas.

 

Cuestionario de repaso:

Busca en el diccionario el significado de la palabra "autoestima" y escríbela:

 

................................................................................................................................................

 

¿Cómo crees que Dios espera que actuemos frente a las personas necesitadas?

¿Qué puedes hacer por alguien que conozcas y que necesita del Amor de Dios?

 

Versículo para aprender de memoria:

                          "Y entonces dijo a aquel hombre: Extiende tu mano...y

                           le fue restaurada sana."

                                                                                               S. Mateo 12: 13

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lección nº 17:  Los enfermos en Genezaret

                          S. Mateo 14: 34-36 (S. Marcos 6: 53-56)

 

 

LOS MILAGROS

 

Jesús ha tenido un día de intensa labor... Había querido estar solo ( cap. 14: 13) pero la gente le había seguido con tanta premura que ni siquiera habían previsto alimentos y Jesús entonces obró el milagro de  multiplicar cinco panes y dos peces y con ellos dio de comer a más de cinco mil personas. Después  enseñó a la gente sobre el Reino de los Cielos y terminando el día mandó a sus discípulos entrar a la barca e ir delante de El a la otra orilla, mientras El se retiraba al monte a orar... Fue entonces cuando el mar se embraveció y Jesús, caminando sobre las aguas, llegó hasta la barca y calmó la tempestad después de un interesante incidente con el apóstol Pedro...( Ya hemos estudiado estos dos milagros de Jesús, pero conviene leer S. Mateo 14: 13-33)

Ciertamente cuando Jesús llegó a Genesaret El necesitaba un poco de descanso...

Pero siempre sucedía lo mismo cuando la gente se enteraba que Jesús había llegado a algún lugar: inmeditamente todos acudían para conocerle, para verle obrar milagros y para pedir algún milagro para ellos mismos.

En esta oportunidad ocurrió los mismo y muy poco pudo descansar Jesús porque la gente vino trayendo todos los enfermos y les rogaban que los atendiese. Jesús no se pudo negar, y aquí sucede un hecho llamativo: la cantidad de gente era tanta y los enfermos que habían traído también, que ellos se conformaban con tocar el manto de Jesús...Y quienes estaban enfermos y tocaron el manto de Jesús quedaron sanos.

Jesús generalmente obraba en forma personal... Este es uno de los escasos milagros de sanidad que pueden considerarse como "generales" porque Jesús no pudo dialogar con cada uno de los enfermos y tal vez a algunos ni siquiera pudo mirarlos, sin embargo ellos fueron sanados.

Debemos entender en primer lugar que este acontecimiento, precisamente por ser excepcional en el ministerio de Jesús, no puede tomarse como una norma... No resulta justo justificar "campañas de sanidad masivas" acudiendo a este pasaje, aunque si podemos extraer de él que el poder de Dios puede obrar como Dios quiera. En esta oportunidad las necesidades imperiosas de los habitantes de Genesaret y sus alrededores, la oportunidad única de  que Jesús pasara por allí y el desorden que su presencia causó entre los atribulados lugareños, justifican en cierta forma que quienes se acercaron a Jesús con una fe grande y genuina, hayan sido sanados de esta manera. Pero también podemos decir que el milagro que el simple hecho de tocar el manto de Jesús obró en la vida de aquellas personas enfermas, les comprometía, habiendo sentido en sus propios cuerpos el poder del Señor, con el mensaje que Jesús predicaba...

 

 

LA ENSEÑANZA

 

Este pasaje que, por cierto parece tan poco trascendente en el relato Evangélico, sin embargo es la base de al menos tres enseñanzas dignas de destacar:

-En  primer lugar, vale  la  pena  detenerse  por  un  instante  en  la actitud de la gente de

Genesaret y sus alrededores: ya hemos dicho la actitud que los judíos tenían frente a la enfermedad; para ellos era un castigo por pecados cometidos y por lo tanto se sobrellevaba, además del dolor físico, como un suceso avergonzante. Por eso no resulta difícil comprender que ellos, conociendo los milagros que Jesús había hecho en otros lugares, al enterarse que El estaba allí, salieran presurosos pensando que esta era una gran oportunidad de sanar de sus enfermedades. Pero es importante reflexionar que si ellos creían que las enfermedades eran castigos por los pecados y estaban dispuestos a exponerse públicamente frente a Jesús, es posible que entendieran muchos de ellos que la sanidad era un símbolo visible de que sus pecados eran perdonados. Si actuaban así, ellos estaban implícitamente reconociendo que Jesús podía perdonar sus pecados, y ésto es, sin dudas, para Jesús lo más importante.

-También, como siempre, encontramos en la actitud de Jesús, una gran enseñanza. El,

a pesar del cansancio, no dejó de atender las necesidades imperiosas de los habitantes de aquellos lugares... En este pasaje no se nos dice que Jesús se haya detenido a enseñar y predicar como en otras oportunidades. El momento y el desorden no lo hubieran permitido... Pero El enseñó a los hombres de Genesaret cómo era Dios mostrándoles como era el Padre dándoles el mismo Amor de Dios; no les dijo que Dios se preocupaba por ellos sino que se los demostró deteniéndose junto a ellos y sanándoles. A veces las palabras pueden ocupar un segundo lugar en la enseñanza cristiana. Esta fue una de ellas...

-Pero  también  aprendemos algo  que  ya  mencionábamos al  considerar   los  milagros

obrados por Jesús y la forma en que fueron obrados: muchos se acercan a Jesús buscando la solución inmediata a sus problemas y no quieren saber nada del compromiso con el Señor y su mensaje... Pasaba entonces y pasa también hoy. Para aquellos que fueron sanados, la curación de sus enfermedades era también una responsabilidad frente a Jesús. Lo que hicieran con Jesús a partir de entonces podría ser de una mayor bendición, si le seguían fieles, pero sería de condenación si, habiendo recibido la sanidad, seguían en sus pecados... El mismo Señor dijo que la situación postrera de estos será peor que la primera (ver S. Mateo 12: 45).

 

Aplicación:

Como Jesús, debemos estar dispuestos a mostrar con nuestros actos el poder y el amor de Dios, además de nuestras palabras. Como El no debemos jamás dejar de hacer el bien aunque estemos cansados del trajín del día...

Como los que fueron sanados, debemos pensar que todas las obras que el Señor ha hecho en nuestras vidas nos juzgarán, para bendición si le seguimos fieles y para condenación si nos apartamos de El y seguimos en el pecado.

 

Cuestionario de repaso:

¿Qué relación daban los judíos a la enfermedad y el pecado y qué importancia tiene esta relación en la actitud de los enfermos de Genesaret?

¿Por qué decimos que lo que Dios hace en nuestras vidas nos responsabiliza...?

 

Versículo para aprender de memoria:

                          "...y todos los que lo tocaron quedaron sanos."

                                                                           S. Mateo 14: 36b

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lección nº 18: La mujer Cananea...

                         S. Mateo 15: 21-28 (S. Marcos 7: 24-30)

 

 

INTRODUCCION

 

Este es un pasaje muy importante en la vida de Jesús, porque nos relata la única oportunidad en que Jesús salió de Palestina y del territorio judío durante todo su ministerio...Y hay, sin dudas, una trascendencia en el hecho de que Jesús haya salido de Palestina y haya obrado fuera de ella: es un preanuncio de la universalidad del Evangelio, que no sólo sería anunciado a los judíos, sino que tendría que ser llevado a todas las naciones (ver Hechos 1: 8)

 

EL MILAGRO

 

Jesús fue a la región de Tiro y de Sidón con el objeto de llevar adelante un retiro junto a sus discípulos porque sabía que el fin de su ministerio se acercaba y anhelaba la tranquilidad espiritual que le pudiese dar la fortaleza interior para enfrentar los acontecimientos que se aproximaban y, quizás preferentemente, El deseaba preparar a sus discípulos para que pudieran entender las cosas que vendrían...En Palestina no había un sitio en donde pudiera estar tranquilo y su presencia pasara desapercibida porque doquiera que El fuera las multitudes irían tras suyo pidiendo milagros y señales. Por eso se dirigió hacia el norte, cruzando Galilea, hasta llegar a la tierra de Tiro y de Sidón, que estaba habitada por los fenicios. Allí probablemente estaría a salvo por un tiempo de la hostilidad de los escribas y fariseos y de las demandas de los judíos.

No debe entenderse como una huida de Jesús, sino de una pausa en su trabajosa vida de servicio y enseñanza, para prepararse y preparar a los suyos para enfrentar el sublime desafío de la cruz.

Pero aún en este territorio extranjero Jesús no se vería libre  de la  necesidad  humana, y

es así que una mujer que tenía una hija enferma de gravedad hasta tal punto que ella declara que la atormentaba un demonio, al saber que Jesús está en aquella zona y habiendo oído los hechos prodigiosos que el Maestro había llevado a cabo en Palestina, se acerca hasta El y le ruega que sane a su hija.

Llama la atención la actitud de Jesús; no le responde palabra alguna...Sus discípulos le piden que la despida de alguna manera porque ella molestaba con su griterío, sin mostrar ninguna compasión hacia la mujer.

Pero a Jesús se le presenta un problema; no podemos dudar que El sintió compasión por la situación de la mujer, pero ella no era judía, sino cananea, y de Tiro... Josefo, el historiador judío más famoso, escribía por aquel entonces: "De los fenicios, los de Tiro son quienes tienen peores sentimientos hacia nosotros..." Y Jesús había venido a cumplir su ministerio entre los judíos; a sus problemas con ellos, si escuchaba a la mujer, que era gentil y no honraba al verdadero Dios, sumaría nuevos conflictos.

Entonces le queda un solo camino a Jesús: despertar una verdadera fe en la mujer para poder actuar sin contradicciones. Por eso no responde; espera que ella demuestre con su insistencia la medida de su fe.

El comentario posterior de Jesús ("no está bien tomar el pan de los hijos y echarlo a los perrillos") parece peyorativo, porque llamar pero a una persona era un gran insulto; aunque es bueno destacar que Jesús no llama así a la mujer sino que lo expresa como un comentario general y además usa el diminutivo, que se usaba para los animales adoptados como mascotas...También es bueno imaginar el tono de Jesús al decir estas palabras que podrían provocar más dolor en la mujer, pero que Jesús las decía desafiando su fe... Y la mujer acepta el desafío y responde: "...aún los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos"... Seguramente el rostro de Jesús se iluminó de alegría al ver una fe tan notable e indomable y entonces otorga a la mujer la bendición y la salud que su hija necesitaba, diciendo palabras realmente sorprendentes: "hágase contigo como quieres...", porque confía en ella y le deja a ella la responsabilidad de lo que habría de acontecer.

 

LA ENSEÑANZA

 

Es importante aprender algunas cosas de la mujer:

-En primer lugar manifiesta un profundo amor hacia su hija de manera tal que toma la situación de ella como propia...Y el amor de esa madre, aunque fuera una mujer pagana, refleja el Amor de Dios por sus criaturas. Fue por ese amor que la mujer se acercó a Jesús y suplicó pese a la primera indiferencia del Maestro.

-En segundo lugar le vemos como una mujer dispuesta a la fe... Se acercó a Jesús llamándolo Hijo de David, que era un título que reconocía grandeza terrenal, pero ante el desafío del Maestro, su corazón está dispuesto a una fe superior.  Por eso habrá de llamar a Jesús, Señor... Ella terminó de rodillas ante Jesús entendiendo que su súplica debía transformarse en una oración, y la pronuncia, reconociendo la compasión del Maestro, en actitud de adoración. Tal vez por su gran dolor el corazón de esta mujer estaba dispuesto a una fe superior y trascendente. Y  la obtiene, de manera tal que el mismo Jesús se asombra y le dice: "Oh mujer, grande es tu fe..."

-Finalmente vemos en ella un persistencia inquebrantable...El amor hacia su hija y la fe total que había depositado en Jesús hacen que nada ni nadie la detenga en sus intenciones. Su clamor resulta de su necesidad y estaba empeñada en obtener lo que anhelaba; Jesús era su única esperanza y no habría de dejarla pasar.

De Jesús aprendemos, como siempre de su gran amor a las personas que se encontraron con El. Una vez más el amor y la compasión superan a los prejuicios y a los peligros. Pero también aprendemos a actuar con sabiduría: El podía haber dado a aquella mujer lo que quería, pero ella se hubiera vuelto sin una fe nueva en su corazón; por eso, a riesgo de parecer poco compasivo, Jesús desafía la fe de esta mujer para que nazca en ella una fe trascendente.

 

Cuestionario de repaso:

¿Por qué Jesús se veía limitado para obrar fuera de Palestina y ante una mujer extranjera?

¿Por qué Jesús desafía la fe de esta mujer?

 

Versículo para aprender de memoria:

                          "Jesús dijo: Oh mujer, grande es tu fe; hágase contigo

                           como quieres."

                                                                                         S. Mateo 15 28

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lección nº 19:  Una multitud hambrienta y un muchacho enfermo...

                           S. Mateo 15: 32-39; 17: 14-21

 

 

S. Mateo 15: 32-39

Es importante no pasar por alto según el orden de los sucesos que describe Mateo, lo que se nos relata en el cap. 15: 32-39.

Aquí se repite prácticamente el milagro de multiplicación de panes y peces que ya hemos estudiado, aunque este es otro suceso, que Mateo y Marcos (8: 1-10) nos relatan; la cantidad de gente fue de más de cuatro mil personas y, de acuerdo con las mismas palabras de Jesús, le habían seguido por tres días sin comer... Jesús seguramente les estuvo enseñando y muy probablemente haya obrado en esos tres días algunos milagros entre ellos que a los evangelistas no les pareció importante destacar. El milagro sucede cuando la gente ya va a marcharse y Jesús tiene compasión de ellos. En esta oportunidad El les habló y enseñó antes de darles de comer. Jesús no tenía ningún modo preestablecido y obraba de acuerdo con las circunstancias... Como una prueba de su amor, obra el milagro, multiplica los siete panes y los pececillos que los discípulos tenían, despide a la multitud y nuevamente sobra mucho alimento...

 

 

S. Mateo 17: 14-21: EL MILAGRO

 

Este no es un suceso que continúa al anterior... Después de aquel Jesús discutió con los fariseos y advierte a sus discípulos sobre la conducta de éstos. Luego viaja hasta Cesarea de Filipo y allí Pedro confiesa a Jesús como el Hijo del Dios viviente, lo que abre las puertas a nuevas enseñanzas de parte de Jesús entre las cuales se encuentra el comenzar a anunciar a sus discípulos su próxima muerte y lo que ella significará para el mundo.

Después de una semana Pedro, Jacobo y Juan acompañaron a Jesús a un monte alto y allí Jesús fue transfigurado, y ellos le vieron junto al profeta Elías y a Moisés (más adelante estudiaremos detenidamente este pasaje).

Al volver del monte un hombre se postra delante de Jesús... Jesús había sido exaltado por el Padre en el monte, pero las necesidades humanas le reclaman y El una vez más responde. Este hombre tenía un hijo enfermo de epilepsia (Mateo usa la palabra griega seleniazasthai, que se traduce como lunático) y que como la mayoría de estas enfermedades, en aquellos tiempos eran atribuidas a los demonios. El hombre, desesperado por los golpes y riesgos a los que su hijo se autosometía, había recurrido a los discípulos, pero ellos no habían podido sanarle porque les había faltado la fe para hacerlo, según se desprende de lo que luego dijera Jesús. El Señor pide que lo traigan delante de su presencia y allí echa fuera al demonio de la enfermedad y el muchacho quedó sano desde ese mismo momento.

Jesús entonces aprovecha para enseñar a sus discípulos sobre los alcances de la fe. El usa un término muy común en aquellos tiempos: "mover montañas" significaba resolver los problemas más serios y difíciles, y hace una aplicación conceptual diciendo que con un poco de fe es suficiente para mover una montaña, es decir que con un poco de fe verdadera en Dios el hombre puede resolver sus problemas por más difíciles que sean...

 

 

 

 

 

 

LA ENSEÑANZA

 

La fe del padre del niño es comparable a la de la mujer cananea... No se satisfizo con la imposibilidad de los discípulos y quiso llegar hasta la misma presencia del Señor, quien sí pudo dar la solución definitiva al problema que lo aquejaba y apesadumbraba. Y aquí hay una gran enseñanza: el hombre sólo puede resolver definitivamente sus problemas si tiene un encuentro personal con Jesús. Los discípulos no pudieron de la misma manera en que la iglesia y aún los mejores creyentes no pueden solucionar los problemas de los demás si nos les llevan a un encuentro personal con Jesús.

También hay una gran enseñanza en la actitud de Jesús: El venía de estar en plena comunión con el Padre en el monte; Pedro, Jacobo y Juan habían visto su gloria (ver S. Juan 1:14), pero al bajar del monte un muchacho necesita de El y Jesús inmeditamente se pone a trabajar para beneficio de otros que le buscan...

William Barcklay en su comentario dice: "La verdadera religión consiste en levantarnos de nuestras rodillas ante Dios para enfrentarnos con los hombres y la situación humana. La verdadera religión consiste en sacar fuerzas de Dios a fin de darlas a otros. La verdadera religión implica encontrarse con Dios en el lugar secreto como con los hombres en el mercado. La verdadera religión consiste en llevar nuestras necesidades a Dios, no para tener paz, quietud y comodidad sin molestias, sino para poder satisfacer las necesidades de los demás con generosidad, fuerza y eficacia..."

Y Jesús actuó de esta manera; después de haber estado íntimamente con el Padre, salió a responder a las necesidades de los hombres. Seguramente a esta vida religiosa es a la que el Señor hace referencia en su declaración inserta en el v. 21: oración y ayuno, de acuerdo a las costumbres judías, para ser fortalecidos en el servicio cristiano hacia los demás.

 

Aplicación:

Debemos aprender de la actitud de Jesús y revitalizar nuestro espíritu en comunión con el Espíritu de Dios en nuestra intimidad y en la adoración y devoción de la Iglesia; pero después debemos "bajar" al llano, como bajó Jesús de aquel monte, dispuestos a servir a los demás, con una fe capaz de "mover montañas", para gloria del Señor.

También debemos aprender que nosotros por nosotros mismos nada podemos hacer definitivamente por los demás, por eso es necesario que a todos los que se acercan a nosotros cargados de problemas, les llevemos a un encuentro personal con Jesús que es el Unico capaz de resolver definitivamente el problema espiritual del hombre.

 

Cuestionario de repaso:

¿Qué quiso decir Jesús cuando hablo de la fe suficiente para "mover montañas"?

¿De acuerdo a estas enseñanzas cómo debemos vivir nuestra religiosidad?

 

Versículo para aprender de memoria:

                          "...de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de

                          mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará;

                          y nada os será imposible."

                                                                                                     S. Mateo 17: 20b

 

 

 

 

 

 

Lección nº 20: Dos ciegos junto al camino

                          S. Mateo 20: 29-34

 

 

EL MILAGRO

 

Jesús sale de Jericó, después de haber dado una importante lección a sus discípulos acerca de la humildad y el servicio a Dios para ser grande en el Reino de los Cielos, poniéndose a sí mismo como ejemplo.

La condición que Jesús enfatiza en la enseñanza precedente (S. Mateo 20: 20-28) es la de servir a los demás... Y ya en el camino el habrá de demostrar con sus obras su posición de servicio.

Es seguro que los dos ciegos que estaban junto al  camino habían oído hablar de Jesús

porque el relato nos dice que al salir de esta ciudad una multitud seguía al Maestro... Su fama ya era notable (a medida que su fama aumentaba se acercaba en el horizonte de la vida de Jesús su sacrificio en la Cruz) y estos dos ciegos anhelantes esperaban que Jesús pasara frente a ellos.

Podemos imaginarnos el cuadro: estaban ciegos y nada les había podido curar de su ceguera. Esta enfermedad tal vez sea una de las más temidas por el ser humano; ellos sólo tenían una esperanza: que Jesús se compadeciera de ellos y les sanara... Tal vez algunos de sus amigos vigilaban expectantes la llegada de Jesús, pero seguramente el alboroto de la gente que seguía al Maestro les anunció que Jesús se acercaba.

Entonces clamaron a Jesús llamándolo "¡Señor, Hijo de David...!" concediendo al Maestro no sólo realeza sino también los atributos que los judíos guardaban para el Mesías... Esta declaración es más importante de lo que parece: cuando los ciegos reconocen a Jesús como el Hijo de David, y le llaman Señor, están diciendo, delante de toda la multitud, que reconocían en Jesús al Cristo... Este acto de fe, nacido de la imperiosa necesidad que les agobiaba, no pudo haber sido pasado por alto por Jesús.

La multitud, que seguía a Jesús para ver si hacía nuevas señales, insólitamente, reprendían a los ciegos para que callaran... No había en la gente compasión por la situación humana; sólo querían grandes espectáculos. Pero los ciegos, que reconocen a esta como a su última oportunidad frente a la enfermedad, insisten clamando más fuerte y con las mismas palabras... Tal  vez este reconocimiento que los ciegos hacían de Jesús, como el Mesías, fuera lo que molestaba a la multitud.

Pero la insistencia de los ciegos hace que Jesús se detenga, y sin pasos intermedios, el Maestro les pregunta: "¿Qué queréis que os haga?", y ellos no tienen dudas sobre lo que habrán de pedir: querían ver... No anduvieron con vueltas, ni pidieron poco. Lo más importante era recobrar la vista, y no dudaron que Jesús podía devolvérsela, ni dudaron en pedirle ésto al Maestro. Sabían que Jesús podía darles lo mejor, y pidieron lo mejor para ellos.

Entonces Jesús les tocó y fueron sanados inmediatamente... Pero no fueron desagradecidos. Al contrario: siguieron a Jesús. Seguramente nadie entre tanta gente seguía a Jesús con la misma felicidad que estos dos hombres que ahora habían vuelto a ver.

 

LA ENSEÑANZA

 

Tenemos mucho que aprender de los hombres ciegos:

-En primer lugar, ellos esperan su oportunidad y no la dejan pasar. Jesús iba de camino seguido por mucha gente, tal vez no les escucharía, tal vez no les vería al pasar, tal vez no tendría tiempo para detenerse frente a ellos, tal vez tuviera otras cosas para El más importantes en las cuales ocuparse... Pero ellos están dispuestos a aprovechar esta oportunidad y no dejar pasar a Jesús sin que El se detenga. Saben que sólo El puede sanarles y no les importan los inconvenientes ni las reprimendas de parte de la gente: insisten con su clamor hasta que Jesús les presta atención y se detiene frente a ellos...

El hombre de nuestros días suele dejar pasar sus oportunidades; muchos desean arreglar sus cuentas con Dios pero las dejan para más adelante, sin siquiera saber si habrá otra oportunidad... Por supuesto: siguen ciegos espiritualmente.

-Ellos pidieron lo mejor que ellos esperaban de Jesús. Eran mendigos, pero sabían que si recobraban la vista todo podría cambiar... Y eso fue lo que pidieron a Jesús: lo que más necesitaban.

También nosotros podemos pedir humildemente a Jesús lo mejor, lo que resulte más valioso para nosotros. El Señor tiene el poder suficiente y quiere darnos lo mejor. A veces no lo hace porque nuestra fe no es suficiente... ¿Qué es lo más importante que puedo pedir hoy al Señor? A veces ni siquiera tengo claro qué es lo mejor, qué es lo más importante para mi vida. Debo saberlo y si lo pido al Señor con humildad y fe, El lo hará (Puedes leer Salmo 37: 1-7a).

-Finalmente los dos hombres sanados por el poder de Jesús, le siguieron. Muchos en nuestros días esperan que Dios arregle sus problemas, sane sus enfermedades, solucione sus conflictos, pero no están dispuestos a seguirle... La Biblia dice que quienes gustan de las bendiciones de Dios y se olvidan del Señor, su estado postrero será peor que el primero (ver 2 Pedro 2: 20).

Jesús nos enseña:

-En primer lugar que, pase lo que pase a su alrededor, para El siempre lo más importante es el ser humano y sus necesidades, y actúa consecuentemente con los dos ciegos.

-En segundo lugar nos enseña que El puede y está dispuesto a hacer lo mejor por nosotros, aunque espera que humildemente se lo pidamos. Muchos creyentes viven vidas mediocres porque no esperan lo mejor del Señor, porque no se lo piden con fe y humildad... Debemos pedirle a El todo lo que nos hace falta. El siempre habrá de darnos lo mejor.

 

Cuestionario de repaso:

¿Por qué era importante para los ciegos no dejar pasar a Jesús? ¿Qué aprendemos de esta actitud para nosotros?

¿Por qué es importante seguir a Jesús después de haberle conocido y haber recibido bendiciones del Señor para nuestras vidas?

 

Versículo para aprender de memoria:

                          "Entonces Jesús, compadecido, les tocó los ojos,

                           y enseguida recibieron la vista; y le siguieron."

                                                                                 S. Mateo 20: 34

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lección nº 21: Una Higuera que se seca

                          S. Mateo 21: 18-22

 

 

EL MILAGRO

 

Este es un milagro que reúne características muy particulares y es necesario enfrentar el relato de la acción de Jesús con la enseñanza que de ella extraemos, porque, de lo contrario, si nos quedamos con la reacción del Señor frente a la higuera, sin profundizar en sus intenciones, nos mostraría equivocadamente cierto aspecto negativo y caprichoso en el carácter del Maestro...

Por eso partimos de la dificultad de carácter moral que podríamos encontrar en la acción de Jesús, para luego detenernos en el hecho milagroso y finalmente extraer la enseñanza positiva.

La mayoría de los intérpretes sostiene que corría la segunda semana del mes de abril cuando ocurrió este suceso...No era tiempo de que la higuera diera frutos. Sin embargo Jesús la condena por no hallar frutos en ella, cuando el árbol no podía dar frutos porque no era el tiempo (ver S. Marcos 11: 13). También vemos al Maestro hacer un milagro (que la higuera se secase por su orden), en su beneficio personal, cuando la constante de sus hechos milagrosos nos muestran a Jesús obrando a favor de los demás...Por eso es pasaje resulta difícil de interpretar porque nos esta mostrando una imagen de Jesús diferente. Las tentaciones en el desierto nos muestran a Jesús rechazando usar su poder en su beneficio; no es el caso en este relato...

La higuera era un árbol muy querido en toda Palestina por sus frutos y su sombra; podía llegar a tener un tronco de hasta un metro de diámetro, crecía hasta los cinco o seis metros de altura y su copa abarcaba entre siete y nueve metros ofreciendo una sombra muy acogible, que hacía que fuese un lugar de esparcimiento y de oración en muchas oportunidades. La higuera para los antiguos era un símbolo de la prosperidad y el bienestar (ver Deuteronomio 8: 8; Números 13: 23; 1 Reyes 4: 25; Miqueas 4: 4; Zacarías 3: 10). La Biblia menciona a la higuera en relación a la ira de Dios diciendo que Dios destrozará y quemará las higueras, como una señal de la pérdida del bienestar del hombre a causa de sus pecados (ver Salmo 105: 33; Jeremías 8: 13; Oseas 2: 12)...

La higuera da frutos dos veces al año: en el mes de junio en Palestina se llena de hojas, flores y su primer fruto, las brevas, que surgen de la madera más vieja del árbol; en setiembre aparecen los higos.

Un detalle imprescindible es saber que la higuera así como no podía dar frutos en abril, tampoco debía dar sus hojas...Algo estaba mal en aquella higuera, y Jesús recurre a una vieja costumbre profética para dar una enseñanza trascendente (en realidad, en este pasaje lo importante no es el milagro, porque es un milagro negativo, sino el hecho que el milagro da lugar a una enseñanza importante). Los profetas solían teatralizar sus profecías o recurrían a alguna acción llamativa para captar la atención de sus oyentes. Probablemente Jesús actúa aquí de esta manera.

La higuera con seguridad no daría jamás fruto... Estaba enferma, probablemente había vuelto a su estado silvestre (esto es posible, como sucede con los rosales, por ejemplo) y Jesús no hace otra cosa que declarar su fin... El milagro está en que la higuera se secó rápidamente (Mateo dice que inmediatamente, Marcos afirma que al otro día los discípulos se dieron cuenta que estaba seca). La higuera no daría jamás el fruto que debía dar, pero estaba allí, junto al camino, ofreciendo sus hojas fuera de tiempo, ilusionando al viajero con frutos inexistentes... Jesús corta por lo sano aquella situación y la higuera se seca. Ya nadie más sería confundido por ella.

 

LA ENSEÑANZA

 

No olvidemos que Jesús está camino a Jerusalén una semana antes de la Pascua, en la que sería crucificado. Esto nos ayudará a entender su enseñanza...

1-En primer lugar debemos decir que con esta actitud Jesús enseña que lo que es inútil no tiene razón de existir. La higuera no podía dar frutos; no tenía razón entonces de ser. Así pasaba con el pueblo judío: Dios le había constituido con el único fin de dar el Mesías para salvación del mundo; sin embargo ellos en unos días más estarían gritando hasta el cansancio a favor de la crucifixión de Jesús...El pueblo había fracasado en su misión de dar la bienvenida al Hijo de Dios, por lo tanto, por esta acción, se había autocondenado.

2-En segundo lugar vemos que el árbol tenía hojas que suponían la existencia de frutos...Pero no tenía higos. Así pasaba con los judíos: profesaban su fe en Dios pero pretendían matar al Mesías...Era una religión hipócrita y falsa. Lo falso para Dios debe ser condenado a desaparecer.

3-De este suceso Jesús enseña sobre la oración y la fe. Insta a sus discípulos a pedir creyendo que habrán de recibir ( los discípulos se habían sorprendido al ver lo rápido que la higuera se había secado).

Jesús enseña que la oración es poder; pero no sólo se refiere a lo que Dios por su poder puede hacer, sino también a lo que cada uno puede hacer si confía y cree en el poder de Dios obrando a través suyo.

También enseña que la oración de fe es el arma para transformar las cosas; la idea de mover una montaña tiene este significado. Transformar una situación no es simplemente modificar esa situación. También significa modificar su influencia. Por ejemplo recordemos a Pablo: él pidió a Dios clamando ser libre de una enfermedad: Dios no quitó la enfermedad, pero dio a Pablo la gracia y la fuerza para soportarla; la situación fue transformada. Es imperioso que los creyentes oremos con esta convicción.

Así vemos como, de un suceso confuso y casi intrascendente, Jesús nos deja enseñanzas tremendamente profundas sobre las cuales podríamos detenernos mucho más, si no estuviéramos limitados por nuestro tiempo de estudio.

 

Aplicación

Como seres humanos y como creyentes en Cristo tenemos una misión. Si no la cumplimos seremos como la higuera y como el pueblo judío. No debemos aparentar lo que no somos fuera de los tiempos que Dios ha fijado...

El desafío más importante es orar con fe al Señor para que El nos haga sabios y nos ayude a dar los frutos que El espera de nosotros en su tiempo.

 

Versículo para aprender de memoria:

                          "Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis."

                                                                                               S. Mateo 21: 22

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lección nº 22: Un hombre con un espíritu inmundo

                          S. Marcos 1: 21-28 ( S. Lucas 4: 31-37)

 

 

EL MILAGRO

 

Jesús ya ha dado los pasos previos para poder iniciar su ministerio; entonces se dedica a enseñar acerca del Reino de Dios. Es lógico que El comience en la sinagoga, que era el lugar de reunión de los judíos. Y era a los judíos a quien El había venido a enseñar sobre el Reino de Dios, porque los judíos conocían a Jehová y podían entender sus enseñanzas.

En la sinagoga, los hombres se admiraban de la profundidad de sus enseñanzas y de su autoridad para trasmitirlas; no era como los religiosos que abundaban en palabras arrogantes y en largos discursos pero no decían nada y nada hacían con su ejemplo. Jesús enseñaba cosas profundas con sencillez de manera que todos pudieran entenderle y con su vida las ejemplificaba.

Pero  en la sinagoga había un hombre que, según el evangelista lo define, tenía un espíritu inmundo que rezongaba contra Jesús porque le reconocía como el Santo de Dios.

En una lección pasada (nº 12) nos hemos detenido a reflexionar acerca de lo que significaba para los judíos que una persona estuviera poseída por un espíritu inmundo o un demonio...Ellos creían que había una innumerable cantidad de demonios tratando de entrar a dominar la vida de la gente y tenían gran temor de ellos. Para los judíos los demonios eran seres que existían desde casi la creación del mundo y deseaban el mal para los hombres; algunos pensaban que eran los espíritus de hombres ya muertos y de gran maldad...La palabra griega para "demonios" es mazzikin, que significa literalmente "el que hace mal". Para algunos  judíos los demonios podían comer, beber y tener hijos y eran partícipes directos en todas las enfermedades más serias y las dolencias más graves...

No importa si alguien personalmente cree o no en todo esto; al analizar el obrar de Jesús importa saber que los judíos que le estaban escuchando tan atentamente y tan sorprendidos, sí creían. Aún el hombre mismo, fuera o no poseído por un espíritu inmundo, creía que lo estaba...Y Jesús debía tratarlo como tal si quería curarle...

Los "exorcistas" de la época al encontrarse con estos hombres, recurrían a encantamientos, frases y ritos mágicos, como haciendo supremos esfuerzos, porque reconocían su escasa autoridad frente a un hombre en este estado.

La diferencia con Jesús es total: El sana a la persona con una sola palabra, simple clara, breve...Y nadie entre los judíos había visto algo semejante, de manera que se asombraron aún más y pudieron ver con sus propios ojos la autoridad de aquel que les estaba enseñando.

Fue tal la conmoción que el suceso produjo, que la fama de Jesús se extendió por todos los alrededores de Galilea.

 

LA ENSEÑANZA

 

Una de las cosas que tenemos que aprender de este pasaje, es la forma en que Jesús hablaba acerca del Padre y de su Reino.

La sinagoga era usada sólo para orar, leer la Ley Judía y escuchar una opinión de algún Rabí, un maestro de la Ley y de la religión... Esta era una tarea reservada a los escribas; pero ellos generalmente se dedicaban a tratar temas acerca de las obligaciones que los judíos tenía según la Ley, comenzando generalmente con una expresión que decía más o menos: "Hay una enseñanza que dice..." y continuaban desde allí. Pero no se comprometían personalmente con el asunto. Sólo lo explicaban...

Jesús, por su parte, sorprende porque enseña asuntos que El reconoce como suyos, lo hace con simpleza y sencillez, pero se compromete personalmente con su enseñanza.

Así también el creyente, cuando enseña a otro la Palabra de Dios, debe comprometerse con ella. Yo no puedo decir a otro que no debe vivir en pecado, si yo estoy viviendo en pecado. No puedo enseñar a otro que Dios es Amor, si yo no soy capaz de expresar el amor de Dios a través de mi vida.

Enseñar las cosas de Dios no significa solamente saber lo que la Biblia dice, sino vivir esas enseñanzas como parte vital de nuestro testimonio cristiano.

También aprendemos de Jesús, como ya hemos dicho en otras lecciones, que El no se

preocupa por discutir sobre temas difíciles y sobre los cuales posiblemente, nunca los hombres se puedan poner de acuerdo; por el contrario, El, dando por sentado un hecho, actúa para solucionarlo. Entonces prioriza la paz, la sanidad, la tranquilidad de aquel hombre poseído y le libera de su posesión y de su enfermedad...

Y en el  proceder de  Jesús  tenemos otra enseñanza: El ordena al espíritu inmundo que

deje a aquel hombre, con una sola frase directa...No necesita nada más. Su autoridad es suficiente para que el espíritu inmundo, quien le había reconocido como el Santo de Dios, abandone a aquel cuerpo atormentado. El hombre queda solo y todos se asombran y salen a contar lo que han visto de manera que la fama de Jesús recorre toda Galilea.

Esto es algo que los creyentes creemos que se debe hacer: anunciar las grandes obras que Cristo hace a favor nuestro... Los judíos contaron a todos los que pudieron lo que habían visto, respecto a la sanidad espiritual de aquel hombre. Así también los creyentes debemos apresurarnos a contar a los demás lo que Jesús ha hecho, hace y hará en nuestras vidas...

 

Cuestionario de repaso:

¿Para qué usaban los judíos la sinagoga?

¿Por qué la manera de enseñar de Jesús llamó la atención a los judíos?

¿Qué es lo que resulta más importante para Jesús de todo lo ocurrido?

 

Versículo para aprender de memoria:

                          "Y muy pronto se difundió su fama por toda la provincia,

                           alrededor de Galilea."

                                                                                    S. Marcos 1: 28

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lección nº  23: Jesús en Nazaret

                           S. Marcos 6: 1-6

 

 

EL CONFLICTO

 

Hemos estado considerando en las lecciones precedentes, los milagros que Jesús realizó en diversos lugares y en muy diferentes momentos y circunstancias... Sin embargo nos encontramos en este pasaje con algo muy curioso y verdaderamente sorprendente.

El alumno podrá preguntar por qué considerar este pasaje si no hay una obra destacada de Jesús inserta en él. Su objeción es razonable...

La intención, sin embargo, es analizar el obrar de Jesús a partir de lo que extraemos de este relato.

Cuando Jesús fue a Nazaret se sometió a una prueba muy difícil. Allí estaba su hogar, allí estaban sus familiares y sus amigos, allí vivía gente que le había visto crecer... Y es bien sabido que no hay peores críticos hacia una persona que aquellos que más cerca han estado de él. A esta prueba se sometía Jesús.

El no llegó a Nazaret en una visita privada, sino que, acompañado por sus discípulos, llegó hasta su ciudad dispuesto a enseñar; como un maestro, como un rabí... Porque los rabinos judíos solían andar de pueblo en pueblo rodeado por su círculo de discípulos. Así llegó Jesús a Nazaret.

Y tal como hacía en muchos lugares adonde iba, entró en la sinagoga y comenzó a enseñar... Sin embargo, al contrario que en otras ciudades, sus enseñanzas no despertaron asombro en sus oyentes, sino admiración, no por el contenido de sus enseñanzas, sino por conocer a quien enseñaba. Es decir que había en los que le oían cierto desprecio hacia Jesús. Seguramente les molestaba que un hombre que se había criado junto a ellos dijera las cosas que Jesús decía. Tal vez la familiaridad despertó menosprecio y hasta envidia en los nazarenos.

Entonces se negaron a escucharle y hasta se escandalizaban de El.

Ellos se preguntaron: "¿No es éste el carpintero...?". La palabra usada para carpintero es tekton que literalmente significa "artesano" y se aplica para definir al hombre trabajador. Despreciaban a Jesús porque le habían conocido como un humilde trabajador hijo de José y María y no podían aceptar, por orgullo, que ahora volviera como un rabí.

Cuando los nazarenos se preguntan "¿No es éste el hijo de María...?", podemos deducir que José había muerto porque no le nombran. Ellos conocían a María y seguramente sus virtudes, pero no podían aceptar que el hijo de una humilde mujer de Nazaret fuera recibido como un rabí.

Jesús declara entonces las famosas palabras: "Ningún profeta es acepto en su propia tierra" (según S. Lucas 4: 24) y no pudo hacer allí muchos milagros, como había hecho en otros lugares, debido a la incredulidad de ellos.

Con mucha tristeza Jesús debió dejar aquel lugar tan querido.

 

LA ENSEÑANZA

 

En primer lugar es importante destacar que, aún sabiendo el conflicto que su presencia podría despertar en Nazaret, Jesús no elude la responsabilidad de ir a los suyos con la enseñanza sobre el Reino de los Cielos.

Para los creyentes suele ser muy fácil irse lejos a predicar el Evangelio, y resulta un verdadero desafío hacerlo en su familia, entre sus parientes y en su propio barrio... Una de las excusas que solemos poner es: "Todos me conocen...", cuando, precisamente por conocernos, deberían estar predispuestos a escucharnos si somos buenos cristianos.

Es cierto que los celos, la envidia, el orgullo a veces tornan muy difícil predicar a los más cercanos, pero no debemos eludir esta responsabilidad. Jesús sintió que debía ir a Nazaret como había ido a otras ciudades, y lo hizo pese a los problemas que pudiera llegar a tener.

En segundo lugar, aprendemos que no es posible predicar el Evangelio cuando la otra persona no quiere escuchar... Esto no debe obrar como excusa para no ir. Jesús sabía que podrían rechazarle, pero fue igual. Nosotros debemos cumplir nuestra misión y debemos predicar el Evangelio, pero si alguien se rehusa a oír, ya no será nuestra la responsabilidad... Los nazarenos cargaron sobre sus espaldas una tremenda responsabilidad que les condenaría: habían tenido enfrente al Hijo de Dios, le conocían, pero no le quisieron oír y le menospreciaron.

Los creyentes cuando predicamos a Cristo llevamos bendición para quienes nos oyen y aceptan a Jesús; pero ese mensaje de bendición se transforma en condenación para quienes no quieren oír u oyendo rechazan a Jesús.

Finalmente, y en concordancia con el párrafo anterior, debemos saber que nadie puede recibir un milagro, de sanidad o cualquier otro, si no está dispuesto a creer en el poder de Jesús.

Con mucha tristeza Jesús comprendió que allí no podía realizar grandes milagros como en otros lugares, porque los nazarenos eran incrédulos... Es decir que no creían que Jesús fuera el Mesías, ni creían en su poder para obrar.

Y es en este punto en donde esta lección cobra importancia:

Al considerar las obras milagrosas de Jesús hemos destacado una y otra vez la fe de aquellos que recibieron el milagro. Sin esta fe, Jesús no pudo obrar en Nazaret... Sin la fe necesaria, Jesús no podrá efectuar ningún cambio en ninguna persona, aunque en su inefable amor El quiera hacerlo...

 

Cuestionario de repaso:

¿Por qué Jesús no fue aceptado por los habitantes de Nazaret?

¿Qué impidió la actitud de los nazarenos?

¿Qué lección importante extraemos de este suceso en la vida de Jesús?

 

 

Versículo para aprender de memoria:

                          "Y no hizo allí muchos milagros, a causa de la

                           incredulidad de ellos."

                                                                              S. Mateo 13: 58

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lección nº 24: Jesús sana a un sordomudo y a un ciego

                          S. Marcos 7: 31-37; 8: 22-26

 

 

LOS MILAGROS

 

El primero de estos dos milagros de Jesús es realizado en la región de Decápolis, confluencia de tránsito de diez ciudades colonias del imperio romano...Para algunos fue un viaje que duró muchos meses y seguramente Jesús lo aprovechó para estar con sus discípulos en una relación más íntima antes de los sucesos finales de su vida. Es en el capítulo siguiente de este Evangelio que Pedro declara su fe en Jesús como el Hijo de Dios, y tal vez este tiempo a solas con el Maestro les haya ayudado a sus discípulos a conocer mejor su naturaleza divina. Al regreso de este largo viaje Jesús entra en Decápolis y allí le traen delante a un hombre sordo y tartamudo... Ambas cosas estaban relacionadas: al no poder oír no había aprendido a hablar.

El pasaje dice que Jesús "lo tomó aparte..." porque no quería hacer un espectáculo, mostrando admirable consideración por el enfermo. Luego Jesús obra sin hablar, porque no hacía falta aún, y usa su saliva (en aquellos días se creía que la saliva tenía propiedades curativas); después miró hacia el cielo. Este gesto era suficiente para que el hombre sordo comprendiera que era Dios quien iba a obrar en su vida. Entonces Jesús dio la orden para la sanidad y el enfermo sanó...

La gente vio lo que Jesús había hecho y dijeron "Bien lo ha hecho todo" y aunque Jesús les mandó que no lo comentaran, tanto más lo divulgaban.

El segundo  milagro es realizado en Betsaida. En esta oportunidad trajeron a Jesús a un

ciego. La ceguera era considerada como una maldición en Oriente. Era muy común que el sol de los desiertos la causara y para algunos historiadores de la época era una endemia ("un azote") en Palestina.

Jesús tiene la misma consideración que había tenido con el sordomudo y le lleva aparte de la gente. Usa también la saliva para que el hombre pudiera comprender lo que estaba ocurriendo...(sabemos que Jesús no tenía necesidad de obrar de esta manera pero lo hace para que el enfermo entienda que está ocurriendo)... Pero este milagro tiene una característica muy especial, de acuerdo con los observadores bíblicos: es el único que va desarrollándose gradualmente. El ciego primeramente ve algunas imágenes borrosas y en movimiento; luego Jesús volvió a poner las manos sobre sus ojos, y entonces vio con claridad. Entonces Jesús le pide que no contara a nadie en la aldea de lo sucedido.

 

 

LA ENSEÑANZA

 

En primer lugar debemos considerar que Jesús trató a estas dos personas enfermas de una manera especial, como a individuos, se acercó a ellos, tuvo consideración de su situación personal y finalmente tuvo con ellos una conversación privada. Para Jesús cada  persona es importante por sí misma. De acuerdo con sus actos en estos dos sucesos a El no le interesaba la multitud ni el espectáculo público: estaba interesado en la situación personal de aquellos dos enfermos, y les trató como a individuos, interesándose especialmente en ellos.

Muchas veces creemos que el Evangelio es para las grandes masas de gente, para las grandes multitudes... Pero Dios considera a cada hombre como a una persona individual y única y desea tener un trato personal con cada uno en particular.

Nunca entenderemos muy bien la tarea evangelística si no comprendemos este amor de Jesús por cada individuo en particular, este interés del Maestro por los problemas particulares de cada persona...

En segundo lugar vemos a Jesús obrar de manera tal que los enfermos pudieran darse cuenta de lo que estaba ocurriendo. EL sordomudo no oía ni hablaba, pero podía ver, y Jesús con sus gestos le lleva a comprender que quiere sanarlo y que la sanidad es obra de Dios. El ciego no podía ver, pero podía escuchar y sentir las manos de Jesús sobre sus ojos...Jesús lo toca y habla con él.

En ambos casos Jesús usó la saliva. Ya dijimos lo que creían los antiguos al respecto y dijimos también que Jesús no necesitaba estas cosas para sanar. Pero El sabía que era muy importante que los enfermos comprendieran lo que ocurría y sabía que estos gestos ayudarían a ese objetivo y predispondrían a los hombres a esperar la sanidad.

Muchas veces nosotros debemos presentar a Jesús a partir de las necesidades propias de la persona con la que estamos hablando. Si no nos acercamos a sus problemas, a su lenguaje, si no nos preocupamos para que nuestros gestos sean entendidos correctamente, probablemente perderemos la oportunidad de evangelizarle.

Finalmente en el caso del ciego vemos un milagro que se lleva a cabo en dos etapas, gradualmente... Así suele ocurrir con las personas que escuchan el Evangelio; muchas veces pueden entender algo de lo que les predicamos, pero no todo, y entonces es necesario volver sobre ellas y enseñarles un poco más hasta que puedan ver con claridad. Si no ven con claridad no podrán entregar realmente su corazón a Jesús.

De estos dos milagros extraemos importantes enseñanzas para la evangelización.

 

Cuestionario de repaso:

Traza un paralelo entre ambos milagros.

¿Por qué Jesús usó la saliva para sanar a los dos enfermos?

¿Qué aprendemos acerca del trato de Jesús con estas personas?

¿Por qué estos dos milagros sirven para que aprendamos acerca de cómo evangelizar a otros?

 

Versículo para aprender de memoria:

                          "Y en gran manera se maravillaban diciendo: Bien lo ha hecho

                           todo; hace a los sordos oír, y a los mudos hablar."

                                                                                                    S. Marcos 7: 37

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lección nº 25: La Pesca Milagrosa

                         S. Lucas 5: 1-11

 

 

EL MILAGRO

 

Lucas hace mención al Lago de Genesaret, pero se refiere al lago de Galilea, que también se conocía como Mar de Tiberíades. Tenía veinte kilómetros de largo por trece de ancho a unos doscientos metros bajo el nivel del mar...Esto hace que su clima sea muy cálido, casi tropical. Mucha gente vivía a sus alrededores (algunos estiman que más de 15.000 personas en nueve ciudades) aunque hoy está casi deshabitado.

Este nombre "Genesaret" significaba "el príncipe de los jardines" o "el Jardín de las riquezas" y se le atribuía porque era una zona muy fértil.

Jesús había empezado su ministerio de enseñanza en la sinagoga, pero ahora la gente lo impulsa a enseñar fuera de ella... Aunque habría de volver otra vez a la sinagoga, las puertas de ella se le cerrarían y estos lugares serían el escenario natural en donde Jesús habría de dar sus principales enseñanzas sobre el Reino de Dios.

Después de enseñar a la gente desde la barca usando al mar como transmisor de su voz, Jesús le pide a Simón Pedro que navegara hacia adentro del mar y arrojase las redes para pescar... Pero Pedro había pasado la noche pescando junto a los demás y ninguno había obtenido algo bueno; sin embargo en el Nombre de Jesús echa las redes al mar. Entonces sucedió que encerraron gran cantidad de peces de manera que tuvieron que reclamar la ayuda de la otra barca y ambas casi se hundían arrastrando una pesca tan grande...

Este milagro merece ciertas consideraciones:

-Es probable que Jesús no haya puesto los peces allí sino que su ojo viera el cardumen... Estos cardúmenes numerosos eran comunes en el mar de Galilea. Tal vez Jesús sólo lo vio y la pesca haya parecido un notable milagro. De cualquiera manera sólo Jesús podía "ver" en esas condiciones y hasta esas profundidades.

-Lo antedicho no niega que Jesús haya obrado poderosamente de tal manera que la pesca haya sido tan abundante... No negamos el milagro que pudo haberse dado plenamente.

-Es muy importante considerar la actitud de Pedro, que decide probar otra vez aunque estaba cansado porque toda la noche lo había intentado en vano. Sin este esfuerzo obediente de Pedro el milagro no se hubiese podido lograr. También importa saber que era la hora del mediodía... No era la hora apropiada para pescar según los pescadores experimentados. Pero Jesús lo ordenaba, y en su Nombre Pedro echó las redes y el milagro se llevó a cabo.

 

LA ENSEÑANZA

 

En primer lugar debemos considerar por qué Jesús dispone obrar este milagro en este momento del día...

Tal vez estuviera conmovido por la disposición que Pedro y sus amigos habían tenido después de una larga noche de trabajo infructuoso. El les había pedido la barca para hablar desde allí a la gente y ellos se la habían facilitado e incluso la habían amarrado algunos metros dentro del mar para que Jesús hablara.

Tal vez el Señor quiso, en su amor, premiar tanta disposición.

En segundo lugar podemos pensar que Jesús quiso certificar con este milagro todo lo que había estado enseñando a la gente sobre el Reino de Dios y sobre sí mismo. Muchas veces para los judíos eran más importantes las señales que las palabras... Tal vez Jesús creyó oportuno dejar una señal que hiciera que la gente pensara en sus palabras.

También es posible que Jesús haya querido probar a Pedro, Jacobo y Juan... El ya les había elegido para que le siguieran y fueran sus discípulos, pero estaba probando hasta donde eran capaces de obedecerle y seguirle.

Lo más importante es lo que sucede con Pedro, Jacobo y Juan después de esta pesca milagrosa...

Ellos habían vivido su vida pescando en el Mar de Galilea. Tal vez no sabían hacer otra cosa. Jesús les muestra que, en su Nombre, hasta estas cosas se pueden hacer extraordinariamente bien... Ellos pueden sentir en lo que conocían muy bien, en su propio ambiente, el notable poder de Jesús.

Y después de volver a tierra y ordenar todo lo pescado, dejándolo todo, le siguieron.

Hay una notable enseñanza en la actitud de Pedro, Jacobo y Juan:

Ellos podrían haber especulado con el poder de Jesús; sería un buen negocio que Jesús les acompañara a pescar... Tal vez se volverían ricos. Pero ellos no pensaron en sus propios intereses. Al ver el notable poder de Jesús, se humillaron delante de El, y estuvieron dispuestos a seguirle "dejándolo todo"... No pensaron en ellos mismos, pensaron en la voluntad del Señor. No pensaron en lo que el Señor podría hacer por ellos, pensaron en lo que el Señor quería que ellos hicieran por El.

Por eso fueron tres discípulos notables... Por eso Jesús tuvo tanta confianza e intimidad con ellos. Por eso la Iglesia de Cristo se afirmó, tras la venida del Espíritu Santo en Pentecostés sobre los hombros de estos simples pecadores.

Muchos en nuestros días enseñan que el poder de Jesús puede ser muy productivo para la vida de los hombres y predican un Evangelio de oferta... Muchos tienen puestas sus expectativas sobre lo que Jesús puede hacer por ellos.

Pero hoy, como en aquellos días de Pedro, Jacobo y Juan, Jesús muestra su poder para que los hombres sean capaces de dejar todo por El y seguirle, dispuestos a hacer su Voluntad..

 

Cuestionario de repaso:

¿Qué podemos decir de las características del lugar en donde suceden los hechos?

¿Por qué crees que Jesús obró como obró?

¿Qué actitud asume Pedro ante el pedido de Jesús?

¿Qué enseñanza tomamos para nuestras vidas de la actitud de Pedro, Jacobo y Juan?

 

Versículo para aprender de memoria:

                          "Y cuando trajeron a tierra las barcas, dejándolo todo,

                           le siguieron."

                                                                                         S. Lucas 5: 11

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lección nº 26: Jesús resucita a un muchacho

                          S. Lucas 7: 11-17

 

 

EL MILAGRO

 

Naín está más o menos a un día de camino de Capernaún, entre Endor y Sunen (en esta ciudad Elías había resucitado a un muchacho, en un suceso muy parecido al de nuestra historia: ver 2 Reyes 4: 18-37).

Para muchos intérpretes bíblicos esta es una de las historias más hermosas de los Evangelios. Haremos un breve repaso de lo acontecido para poder dedicar mayor atención a la enseñanza.

Cuando  Jesús llega a Naín se encuentra con un cortejo fúnebre... Un muchacho, único

hijo de una madre viuda había muerto. Al dolor de la partida del hijo, la mujer sumaba su triste situación social porque quedaba desamparada... La gente de la ciudad la acompañaba seguramente compadecida no sólo por el dolor de la pérdida, sino también por el desamparo en el que quedaba aquella mujer.

Estaban saliendo por las puertas de la ciudad... Era habitual que cada ciudad tuviera una entrada principal que se conocía como "la puerta de la ciudad", porque el lugar reservado para sepultar a los muertos, como sucede en muchas ciudades en nuestros días, se ubicaba fuera de la ciudad. En nuestros días en las afueras de esta región todavía está el cementerio que probablemente fuera usado en aquella oportunidad.

Jesús se encuentra con esta tremenda situación de dolor, y ve reflejado en este espectáculo lleno de tristeza, todo el dolor de la humanidad sin esperanzas... Entonces se compadece de la mujer y la calma con un tierno "no llores", pero no dice más nada, y se acerca al féretro...

Los hombres que transportaban el ataúd, que era en realidad una canasta de mimbre porque en oriente no se usaban ataúdes como los de nuestros días,  detienen su marcha. No sabemos si habían oído de Jesús, si le conocían (pareciera que no) o tal vez la actitud decidida de Jesús les impulsó a detenerse. Lo cierto es que Jesús, habiéndose detenido todo el cortejo, habla al joven: "Joven, a ti te digo, levántate..."; y el muchacho se incorporó, sentándose en el féretro y comenzó a hablar.

Podemos imaginarnos la conmoción que produjo el milagro, de manera tal que todos tuvieron miedo, pero glorificaban a Dios y reconocían a Jesús como a un gran profeta... Y esto hizo que la fama de Jesús se extendiese por todos los alrededores.

 

LA ENSEÑANZA

 

En primer lugar debemos considerar lo triste y desesperanzada que es la vida del hombre que no ha puesto su esperanza en Dios... El que había muerto era el hijo único de una madre viuda; no podríamos haber imaginado un cuadro de mayor tristeza. En aquellos días se contrataban mujeres que eran lloronas profesionales que encabezaban los cortejos fúnebres con flautas y címbalos que sonaban dolorosamente... Tal vez hasta ellas en esta oportunidad estaban realmente conmovidas.

Jesús supo ver en esta escena todo el dolor de la humanidad perdida a causa del pecado.

En segundo lugar Lucas nos cuenta que Jesús se conmovió... Nadie mejor que El sabía

lo lastimosa que es la vida del hombre sin Dios, pero ver este dolor delante de El le conmovió hasta lo más profundo. Lucas usa en griego una palabra que significa piedad de la más profunda; usó la palabra más fuerte para expresar el gran dolor que le produjo a Jesús este cuadro de muerte y desolación.

Y aquí tenemos una verdad doctrinal que muchos judíos (los estoicos) no apreciaban: Dios tiene profundos sentimientos y se conmueve hasta lo más profundo de su corazón al ver el dolor del hombre pecador. Este sentimiento divino es lo que Jesús, el Hijo de Dios, refleja en esta oportunidad.

Pero, a la compasión,  Lucas  agrega  el  poder  de  Jesús... Y esta es la enseñanza más

importante. Jesús tenía poder sobre la muerte y este poder no estaba condicionado. Nada sabemos de la viuda y de su hijo. No sabemos si eran piadosos o religiosos; Jesús no preguntó nada: simplemente actuó con el poder de Dios que obraba libremente en El, y resucitó al muchacho...

El poder de Dios es absoluto y no tiene condicionamientos... Dios todo lo puede hacer.

 

Aplicación personal y doctrinal:

 

Es interesante remitirnos a S. Juan 11: 25-26... Allí Jesús se declara "la resurrección y la vida"; instantes después Lázaro sería resucitado por el Maestro.

Hay una enseñanza trascendente en este concepto: la muerte es la consecuencia del pecado; todo hombre está condenado a muerte porque todos los hombres han pecado. Jesús se declaró a sí mismo como el único que podía cambiar esta condenación... Y lo demuestra actuando sobre la muerte como lo hizo con el hijo de la viuda.

Esta es la esperanza que los creyentes tenemos: aunque como pecadores merecemos

la muerte en Jesucristo seremos resucitados para Vida Eterna.

 

Este es un buen momento para agradecer junto a todos tus compañeros por la Vida Eterna que Jesús nos promete en su amor y su poder Salvador.

 

 

Cuestionario de repaso:

¿Cuál era la situación que se encontró Jesús al entrar a Naín?

¿Qué sentimiento llevó a Jesús a actuar como actuó y por qué?

¿Qué aplicación doctrinal importante podemos hacer de este suceso?

 

Versículo para aprender de memoria:

                          "Y todo aquel que vive y cree en mí,

                           no morirá eternamente. ¿Crees esto?"

                                                                    S. Juan 11: 26

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lección nº 27: Jesús sana a una mujer y a un hidrópico en el día de reposo

                          S. Lucas 13: 10-17; 14: 1-6

 

 

LOS MILAGROS

 

En el primero de los milagros se da un hecho destacado: es la última vez que se nos habla de Jesús en una sinagoga de los judíos. Es lógico que los dirigentes fijaran en El los ojos buscando algo para poder acusarle...Jesús lo sabía muy bien.

Pero llega una mujer encorvada por dieciocho años...Lucas habla de "espíritu de enfermedad" lo que nos hace presuponer cierta intervención demoníaca en el origen de este mal. Presunción que se afirma en las palabras de Jesús como respuesta a las quejas del presidente de la sinagoga.

Respecto a éste se nos cuenta que se enojó al ver el milagro de liberación y sanidad llevado a cabo por Jesús; pero no se animó a enfrentar a Jesús y se dirigió airado a la gente que estaba en la sinagoga porque Jesús había obrado este milagro en el día de reposo.

El Señor, sabiendo de los cuidados a los animales que los judíos tenían, y que los rabinos judíos siempre enfatizaban en sus enseñanzas, sabiamente compara a los animales, que no eran descuidados los días de reposo y esto era bien visto, con la situación de la mujer.

Sus adversarios no tuvieron respuesta al argumento de Jesús y se avergonzaron, mientras la gente se alegraba por la sanidad de aquella pobre mujer, porque era un triunfo sobre la enfermedad misma y sobre Satanás.

En el  caso  del hombre hidrópico, en el capítulo 14, se da una situación muy similar, en

la casa de un gobernante fariseo también un día de reposo, adonde había sido invitado a comer. Jesús fue, porque para El no había ningún tipo de discriminación. Es posible que la invitación tuviera algunos fines ocultos o fuera sincera. Seguramente se guardaron todas las reglas: no se podía cocinar en ese día sino el viernes, y no se permitía hacer fuego para mantener la comida caliente, así que se guardaban ciertas normas para que la comida no enfriara demasiado. El hospedador seguramente guardó todas estas tradiciones. Pero sus colegas, tal vez también invitados a comer, acechaban a Jesús... Es probable que ellos mismos hayan traído al hombre enfermo de hidropesía (enfermedad que llenaba la piel de ampollas que supuraban) para ver que hacía Jesús.

El Señor invierte el orden de su acción respecto al milagro anterior y antes de obrar en el enfermo, pregunta a los fariseos si era lícito sanar en el día de reposo. Pero los escribas y fariseos callaron. Si decían que sí serían acusados de no cumplir la Ley, si decían que no serían considerados faltos de misericordia. Jesús no espera más y sana al enfermo, priorizando el amor a la Ley.

Después de despedir al hombre, ya sano, Jesús se dirige a los religiosos con una pregunta retórica: "¿Quién de ustedes no sacará a su buey o asno de un pozo en donde haya caído, aunque fuera día de reposo?"...Esta frase de Jesús tiene el mismo fundamento e intención que la respuesta del milagro anterior, pero también es posible que Jesús las haya pronunciado con la intención de sosegar la conciencia de los escribas y fariseos, que una vez más, se quedaron sin palabras.

 

LA ENSEÑANZA

 

De ambos milagros extraemos las mismas enseñanzas.

El presidente de la sinagoga, al igual que los escribas y los fariseos, eran hombres sumamente esforzados en el cumplimiento externo de la Ley de Moisés, de manera tal que para ellos era más importante guardar el sábado que amar al prójimo. Sin embargo ambas cosas son mandamientos de la Ley de Dios dada a Moisés.

Esta actitud nos demuestra que los religiosos hipócritas siempre habrán de guardar las cosas externas de la religión, las que se pueden ver, cuando, en realidad, suelen ser las menos importantes... Para Dios era una Ley de cumplimiento absoluto el amar al prójimo de manera tal que ocupa un lugar preeminente en el orden de sus mandatos. La observancia del día de reposo formaba parte del ceremonial y tenía más bien un sentido simbólico, promoviendo que el hombre dedicara un día al descanso y a la búsqueda del acercamiento al Señor. Pero estos religiosos querían cumplir esta parte de la Ley, sin cumplir lo más importante.

Muchos "religiosos" en nuestros días hacen lo mismo... Al decir de Jesús, "cuelan el mosquito y tragan el camello" preocupándose por guardar costumbres insignificantes sin practicar el amor que Dios nos manda profesar al prójimo.

Jesús nos da el ejemplo inverso.

Sabía que le acechaban, sabía que buscaban oportunidad para condenarle...Conocía el egoísta y perverso corazón de estos hombres, y comenzaba a vislumbrar la cruz en su camino... Sin embargo nada puede frenar las obras del amor de Cristo. Y sanó a la mujer, derrotando el poder de Satanás, y sanó al hidrópico, derrotando la indiferencia y falta de compromiso de los escribas y fariseos.

Frente al accionar de Jesús en ambos casos sus adversarios salieron avergonzados y en silencio...¡Esta es una notable enseñanza! El Amor siempre triunfa y no hay argumentos en contra de las obras del amor.

 

Aplicación:

Seamos muy cuidadosos con nuestra vida religiosa. Muchas veces, con nuestros actos y opiniones, estamos más cerca del accionar de los fariseos que de las obras de Jesús. Aunque a veces resolver un asunto parezca delicado, siempre debemos dejarnos llevar por el amor de Dios que obra en nosotros...La Ley de Dios es la Ley del Amor.

 

Es una buena ocasión para buscar ejemplos en donde pueda darse el enfrentamiento que se dio en estos dos sucesos; sería interesante analizar estas situaciones y discutir con toda la clase cual es la actitud que Jesús espera de nosotros.

 

Versículo para aprender de memoria:

                          "...pero todo el pueblo se regocijaba por todas las cosas

                           gloriosas hechas por él."

                                                                                          S. Lucas 13: 17b

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lección nº 28:  El Bautismo de Jesús

                          S. Mateo 3: 13-17

 

 

INTRODUCCION

 

A partir de estas lecciones habremos de considerar algunos sucesos de la vida de Jesús que tienen una significación en la existencia del Maestro, en su obra como Hijo de Dios y en su trascendencia para todos los cristianos.

Tratando de seguir el orden de los evangelios, consideraremos en primer lugar el Bautismo de Jesús y su significación.

 

EL PORQUE DEL BAUTISMO DE JESUS

De  acuerdo  a  lo  que  nos  cuenta  Mateo,  cuando Jesús se acercó al Jordán para ser    

bautizado por Juan, llamado el bautista, porque bautizaba a los judíos que se arrepentían de sus pecados al oír su mensaje, Juan se sorprendió al reconocerle y se negó a bautizarle.

Juan seguramente pensaba que lo importante era lo que Jesús podía darle a él, y no lo que él pudiera hacer por Jesús. Ya se había declarado indigno ni siquiera de usar su calzado (vers. 11)...

En realidad, la consideración del bautismo de Jesús ha traído mucha dificultad para su comprensión, habida cuenta de que el bautismo que Juan ofrecía era para aquellos que se arrepentían de sus pecados y pedían perdón a Dios por ellos.

Jesús, sin dudas, al no haber desobedecido  jamás al Padre, no había pecado... Lógicamente no tenía de qué arrepentirse. De esto deducimos que el bautismo que Juan pregonaba y practicaba no correspondía para Jesús...

Algunos  escritos  antiguos y otras tradiciones, sostuvieron por mucho tiempo que Jesús

se bautizó para satisfacer los deseos de su madre y de sus hermanos que habrían querido ir hasta el Jordán para ser bautizados por Juan, y convencieron a Jesús que El también lo hiciera. Esta idea solamente alcanza la dimensión de una simple imaginación, porque de haber sido así, Jesús habría actuado incoherentemente y su actitud, al inicio de su ministerio, habría traído confusión y hasta cierto desprestigio.

 

Pero,  a pesar de que el hecho realmente obliga a profundizar en la reflexión de su sentido, podemos encontrar buenas y sólidas razones para que Jesús acudiera hasta el Jordán para ser bautizado por Juan, y cada una de ellas son una muestra del carácter de Jesús y de su identificación con la humanidad, a quien venía El a salvar:

1- Había llegado el momento de trascender públicamente:

   Durante casi treinta años, Jesús había estado esperando en Nazaret que se cumpliera el tiempo de trascender públicamente, cumpliendo fielmente con sus deberes de hijo y hermano mayor. Seguramente durante todo ese tiempo su corazón y su mente estaban atentos y dispuestos para la acción, pero era necesario que se cumplieran las profecías acerca de los tiempos para su acción... Cuando Jesús oye  de Juan, sabe que ha llegado el momento de iniciar su ministerio público.

El hecho de que Jesús haya acudido al Jordán para ser bautizado tiene en primer lugar entonces el carácter de punto de partida para su acción, pero también muestra la necesidad que Jesús tenía de indentificarse con aquel profeta y su mensaje, que preparaba su camino, y que hablaba a los judíos en Nombre de Dios después de casi trescientos años sin palabra profética en Israel.

2- Las características especiales del bautismo de Juan:

    W. Barcklay dice textualmente: "Hasta ese momento en la historia nunca judío alguno se había sometido al bautismo. Los judíos conocían y usaban el bautismo, pero solamente para los prosélitos (los que sin ser judíos se convertían al judaísmo) que entraban al judaísmo desde otras religiones. Se consideraba natural que se bautizara el prosélito, porque su vida pasada había estado manchada por una multitud de pecados y por toda suerte de inmundicia, pero ningún judío había pensado jamás que él, miembro del pueblo elegido, hijo de Abraham, que poseía la certeza de la salvación, pudiera necesitar el bautismo. El bautismo era para los pecadores, y ningún judío se consideraba pecador, alejado de Dios, porque siendo hijo de Abraham creía que su santidad estaba garantizada. Por primera vez en la historia los judíos se habían dado cuenta de su propio pecado y de su necesidad de Dios...Este era precisamente el momento que Jesús había estado esperando. Los hombres eran conscientes de sus pecados y de su necesidad de Dios como nunca antes..."

Y precisamente al venir al Jordán a ser bautizado por Juan, Jesús se estaba identificando con los hombres que había venido a salvar... Y este principio de acción de Jesús define no solamente su amor hacia la humanidad, sino la profunda humillación a la que se somete por ese amor, el Hijo de Dios, haciéndose igual a los hombres.

3- El testimonio del Dios Trino:

    Mateo nos cuenta que los cielos fueron abiertos y se vio al Espíritu de Dios descender sobre Jesús como una paloma y se oyó la voz del Padre diciendo: "Este es mi hijo amado, en quien tengo complacencia". Esta declaración refiere al Salmo 2: 7, un pasaje que todos los judíos aceptaban como una descripción del Mesías.

No podía haber sido un momento más oportuno para esta demostración del Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo... Y una vez más vale enfatizar entonces que el bautismo de Jesús tiene un profundo significado en el hecho de que el Dios Hijo se hace uno con los hombres para poder salvarles...

 

Cuestionario de repaso:

¿Por qué afirmamos que Jesús no debería haber sido bautizado?

¿Por qué entonces El dejó que Juan le bautizara?

 

Versículo para aprender de memoria:

                          "Y hubo una voz de los cielos, que decía:

                           Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia."

                                                                                             S. Mateo 3: 17

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lección nº 29:  Las Tentaciones de Jesús

                          S. Mateo 4: 1-11

 

Algunas consideraciones importantes:

Hay algo sobre lo cual es importante  detenerse al iniciar este estudio: el significado de la

palabra tentar. Para nosotros el significado más común es inducir o seducir a otra persona para que haga lo malo; es decir llevarlo a cometer pecado, a elegir el camino de la maldad. Sin embargo, en este pasaje, en griego se usa la palabra "peirazein" , que mas bien significa "poner a prueba".... Es la misma palabra que se usa en la Biblia al relatar el suceso en que Dios pidió a Abraham que ofrendara a su hijo Isaac en sacrificio. Allí no puede decirse que Dios tentó a Abraham porque Dios no puede tentar a nadie a hacer lo malo; lo que se nos dice en este pasaje es que Dios puso a prueba la fe y la obediencia de Abraham. En el relato de las tentaciones de Jesús se usa la misma palabra, lo que nos lleva a interpretar que Jesús fue puesto a prueba al iniciar su ministerio público, después de haber sido bautizado.

Otro  detalle  importante  es considerar el lugar en donde ocurrieron estas "tentaciones":,

el  desierto. Este desierto se extiende entre Jerusalén, en la meseta central de Palestina, y el Mar Muerto, al sur. Este desierto tiene aproximadamente 50 kms. de largo por unos 25 kms. de ancho. En el Antiguo Testamento se le conocía con un nombre que quiere decir "desvastador" debido a las dificultades para atravesarlo. Es una zona de arena amarilla, piedra caliza molida y ripio; el viento sopla sumamente cálido (el profeta Ezequiel lo define como un castigo de Dios) y el calor le asemeja a un gran horno.

En este lugar Jesús podía estar más solo que en ningún otro... El necesitaba estar solo para pensar y planear acerca de su ministerio. Pero esto también nos ayuda a entender que al enfrentar al Tentador, Jesús estaba absolutamente solo; y así le enfrentó.

Respecto al momento en que Jesús es tentado, como ya dijimos, el diablo tentó a Jesús

después de haber sido bautizado... W.Barcklay dice: "Una de las grandes verdades de la vida es que después de cada momento de gloria se produce un momento de reacción, y siempre en esta reacción está el peligro más grande... El tentador, cuidadosa, sutil y hábilmente escogió este momento para atacar a Jesús".

También  debemos entender que la lucha que enfrentó a Jesús con el diablo no fue algo

exterior... La lucha estuvo en el  mismo  interior  de Jesús;  allí  donde   residen  los sentimientos y los pensamientos, el amor y el odio, la fe, lo bueno y lo malo... Y no debemos pensar que al resistir la tentación Jesús obtuvo una victoria definitiva sobre Satanás, porque éste siguió tentándole durante todo su ministerio (ver S. Mateo 16: 22-23; S. Lucas 22: 32-44)....¡Pero también fue una lucha diferente para el mismo diablo! Si analizamos las ofertas que él hizo a Jesús, con detenimiento, observaremos que las tentaciones tenían un carácter especial, porque el personaje tentado, Jesús, era un ser especial...¡Y el diablo lo sabía y lo reconoce en sus propuestas!

Podríamos decir que el diablo se sentía perdido aún antes de intentar tentar a Jesús, porque reconoce su señorío y autoridad.

Finalmente,  volviendo  a la  soledad de Jesús, debemos entender que no había testigos

de lo ocurrido, por lo tanto es claro que fue el mismo Jesús quien contó este acontecimiento a sus discípulos... Es Jesús mismo relatando parte de su autobiografía, desnudando su corazón y lo más íntimo de su espiritualidad diciendo a sus amigos la difícil prueba que tuvo que soportar y superar. El reconoce que fue tentado y que por esa razón es capaz de ayudar a los que son tentados; que es posible con El vencer la tentación y que, por lo tanto, debemos confiar en su poder. Sin dudas que esta fue la intención de Jesús al contar esta historia tan íntima.

 

El ataque del Tentador:

Al  sugerir  a  Jesús  convertir las piedras en pan, después de cuarenta días de ayuno, el

diablo quiere que Jesús actúe egoístamente. Era fundamental que Jesús actuara sin pensar en sí mismo; este actuar era imprescindible para que El pudiera morir por los demás. El diablo quiere que, al comenzar su ministerio, esta disposición a la entrega de Jesús quede anulada. Jesús tenía, por cierto, el poder para obrar, pero no lo hizo porque su poder sería usado para beneficio y salvación de la humanidad, no para sí.

Entonces  el  diablo  intenta  que  Jesús  demuestre  con un hecho prodigioso que era el

Mesías: le lleva hasta lo más alto del Templo y le sugiere que se arroje recordándole  lo que decía el Salmo 90: 11 y 12... Algunos habían pretendido ser reconocidos como el Mesías afirmando que harían una señal especial (Teudas pretendió abrir el Jordán, Simón el mago que pretendió volar y murió en el intento, un egipcio, según Hechos 21: 38 y otros). El diablo quiere que Jesús simplifique su misión de esta forma.

W. Barcklay dice textualmente: "Jesús rechazó el camino del sensacionalismo, porque sabía que era una manera segura de fracasar en su empresa - y aún lo sigue siendo -, porque anhelar la demostración fehaciente del poder maravilloso de Dios es desconfiar de Dios y no tener fe en El."

De  manera  que  el diablo  intentó  de otra  forma:  trató de  hacer un  arreglo con Jesús

ofreciéndole los reinos del mundo a cambio de su adoración. El diablo desnuda sus intenciones y ataca la humanidad de Jesús prometiéndole cosas que, en definitiva, no eran suyas... Esta actitud de Satanás airó a Jesús quien, con toda autoridad, pronunció las palabras de Deuteronomio 6: 13: "A Jehová tu Dios temerás, y a él sólo servirás". Frente a estas palabras el diablo se retiró y los ángeles vinieron a servir al Señor.

 

La defensa de Jesús:

A  cada  una  de  las  tentaciones,  Jesús respondió "Escrito está..." y mencionó al diablo

lo que la Palabra de Dios decía. El Señor tenía muy claro lo que ella decía, y también que su misión estaba definida por lo revelado por Dios a los profetas. Jesús estaba dispuesto a morir en la cruz cumpliendo las promesas de Dios. La Palabra de Dios era su única verdad y por eso fue su único sostén. Frente a la Palabra de Dios, el diablo huyó...

Es importante entonces saber que cuando el diablo intente tentarnos a nosotros, la Palabra de Dios hará que él huya de nosotros como huyó de la presencia de Jesús... Pero para que la Palabra de Dios tenga poder en nosotros, es necesario que nosotros estemos dispuestos a cumplirla como Jesús la cumplió.

Todo estaba listo para que Jesús iniciara su ministerio...¡Había superado la prueba!

 

Versículo para aprender de memoria:

                          "Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está:

                           Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás."

                                                                                              S. Mateo 4: 11

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lección nº 30: Jesús entra a Jerusalén y limpia el Templo

                          S. Mateo 21: 1-17

 

 

Introducción

Se aproximan los días finales del ministerio de Jesús, que había empezado con las tentaciones que estudiamos en la última lección... Muchas cosas han pasado. Se aproxima la última celebración de la Pascua que Jesús compartiría en la tierra con sus discípulos. Jerusalén y sus alrededores estarían llenos de peregrinos (algunos mencionan una cifra cercana a los dos millones de personas). La Ley establecía que todo varón adulto que viviera en un radio de treinta kms. de Jerusalén debía asistir a la celebración. Pero venían judíos de todo el mundo... Jesús entró en este tiempo a Jerusalén después de casi tres años de ministerio público.

 

La intención de Jesús

S. Mateo 21: 1-7

Sin duda que este acontecimiento fue preparado por Jesús... Mandó a sus discípulos a la aldea de enfrente de Betfagé (otros evangelios dicen que es Betania); allí algunos de sus muchos amigos le había preparado un asna y un pollino. La frase "El Señor los necesita" era la señal para que el dueño de los animales los entregara.

Así Jesús entró cabalgando sobre un pollino a Jerusalén. Sobre el animal nadie había cabalgado; era un símbolo del carácter único y sagrado del momento que habría de vivirse.

Jesús intenta llamar la atención con métodos que antes habían usado los profetas, quienes para ser escuchados muchas veces asumían actitudes llamativas y simbólicas...(1 Reyes 11: 29-32, Jeremías 27: 1-6, y ots.)

Lo que Jesús afirma es su condición de Mesías recordando la profecía de Zacarías 9: 9 en un momento especial para el pueblo. Es Jesús ofrendándose públicamente como el Ungido de Dios.. También estaba en la mente el llegar hasta el Templo y purificarlo; no es lícito pensar que este suceso ocurrió casualmente: Jesús está llamando la atención de los judíos para que le conozcan como al Mesías y acepten su autoridad moral y espiritual cumpliendo las profecías (ver Malaquías 3: 1 y Ezequiel 9: 6).

 

Jesús, el Rey

S. Mateo 21: 8-11

Las cosas suceden, sin dudas, como Jesús lo había planificado. La gente le reconoce y le aclama diciendo: "¡Hosanna al Hijo de David...!"; en la gente está el anhelo de reconocerle como Rey; ellos desean ser liberados del imperio romano y le presumen como a un libertador, de allí la referencia a David. Para otros era "Jesús el profeta de Galilea" (v. 11). Los peregrinos tal vez no le conocieran y entonces preguntaron ¿Quién es éste?"

Pero Jesús habría de demostrar otra clase de realeza:

Jesús demuestra, en primer lugar, su valentía y coraje. Sabía que la clase dirigente le quería sacar del medio y aún planeaban matarle. El podría haber entrado prudentemente, de noche, sin llamar la atención... Pero no era esa su intención. Sabía cual era su misión y estaba dispuesto a cumplirla. Era un Rey pleno de valor.

En segundo lugar Jesús con este suceso afirma su condición de Mesías, el Ungido de Dios. Si hubiera aceptado ser un rey terrenal o un profeta no hubiera corrido el riesgo de morir... Pero era necesario que la gente comprendiera que  El era un Rey espiritual.

Finalmente con este acto simbólico, Jesús define que El no aspira a ser rey sobre un trono terrenal, sino que, en su humildad y sencillez, anhela ser Rey en el corazón de su pueblo y de todos los pueblos. Cuando los reyes en el Oriente cabalgaban sobre un asno, querían decir que venían en son de paz; el caballo era señal de guerra, el asno símbolo de paz... Jesús al entrar a Jerusalén montado en un asno se define a sí mismo como el Rey de Paz, que "no venía a destrozar, sino a amar; no a condenar, sino a ayudar; no con el poder de las armas, sino con la fuerza del amor".

 

En el Templo

S. Mateo 21: 12-17

Si la entrada a Jerusalén había sido un desafío, este suceso en el Templo constituye un desafío añadido al anterior. Para entender lo sucedido es importante conocer la estructura del Templo que sería bueno ver en un Diccionario o Comentario Bíblico.

El acontecimiento se desarrolla en el espacio llamado Patio de los Gentiles, que era el lugar del Templo al cual podían acceder todas las personas, incluso los gentiles. Siempre estaba lleno de gente, pero en este tiempo especial la afluencia era mayor. Allí se realizaban dos tipos de negocios: el cambio de monedas, el pago de un impuesto que debían hacer todos los judíos en los días previos a la Pascua y que se efectuaba en monedas de plata (medio siclo) de alta calidad (sin fallas). Los cambistas ofrecían este tipo de monedas a los judíos para pagar el impuesto, pero ellos agregaban ilícitamente una comisión a su favor. El otro comercio era la venta de palomas. Eran parte del ritual religioso judío (ver Levítico 12: 8; 14: 22; 15: 14-29). Debían ser sin defectos y había inspectores que certificaban esa perfección. Ellos estaban arreglados con los vendedores y no aprobarían algún animal que no fuera comprado allí... Los precios en el Templo eran abusivos... El paisaje se asemeja a ciertas fiestas religiosas de nuestro tiempo.

Jesús se enojó mucho porque estos comerciantes alejaban a los simples y a los humildes de una verdadera y simple adoración a Dios. Este es uno de los pasajes que se destaca por la ira con la que actuó Jesús, de manera tal que los echó del Templo, volcando las mesas y las sillas y recordando palabras de los profetas Isaías y Jeremías: "Mi casa, casa de oración será llamada; mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones" (Isaías 56: 7; Jeremías 7: 11).

Después en el mismo lugar, sanó a los cojos y los ciegos, mostrando el poder y el amor de Dios, opuesto a tanta perversidad materialista... Fue tal la conmoción que, al decir de Mateo, "los muchachos"(en el griego original se usa una palabra que quiere decir "los más pequeños")le alababan, mientras los principales sacerdotes y los escribas se indignaron...

Jesús mostraba una vez más que el venía a ser el Rey en los corazones de los simples, los humildes y los necesitados que ponen su fe en Dios....

 

Versículo para aprender de memoria:

                          "Y les dijo: Escrito está: Mi casa, casa de oración

                           será llamada..."

                                                                       S. Mateo 21: 13a

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lección nº 31: La Crucifixión de Jesús (1ra. parte)

                          S. Mateo 27: 32-66 y paralelos

 

 

Introducción

Comentar la crucifixión de Jesús está de más, porque el relato es importante por lo que dice por sí mismo. Por eso resulta fundamental para una perfecta concepción de este acontecimiento tan trascendente en la vida de Jesús como en la historia de la humanidad y en la vida personal de cada creyente, que podamos tomar el tiempo suficiente para leerlo en cada una de las versiones de los cuatro Evangelios... Será un ejercicio inspirador  y aleccionador.

Sin embargo algunas reflexiones sobre el trasfondo de este suceso nos ayudarán a tener una imagen más clara de su significado.

 

El Castigo de la Cruz

S. Mateo 27: 32-34

W. Barcklay dice: "Cuando se había condenado a un criminal se lo llevaba a crucificar. Se lo ubicaba en medio de un cuadrado vacío formado por soldados romanos. La costumbre era que cargara el leño horizontal de su propia cruz, el vertical lo esperaba en el escenario de la crucifixión. El cargo por el cual se lo ejecutaba se escribía sobre una madera, después se lo colgaba alrededor del cuello o lo llevaba un soldado delante de la procesión y luego se lo fijaba a la cruz. Se llevaba al criminal al lugar de la crucifixión por el camino más largo posible para que lo viera la mayor cantidad de gente y la lúgubre escena les sirviera de advertencia. Jesús había pasado por los espantosos azotes, después había soportado las burlas de los soldados, antes de eso lo habían interrogado durante la mayor parte de la noche: estaba físicamente exhausto y tambaleaba bajo la cruz. Los soldados romanos sabían muy bien qué debían hacer en esos casos. Palestina era un país ocupado; todo lo que tenía que hacer el soldado romano era tocar a un judío en el hombro con la punta de su lanza y el hombre debía hacer cualquier cosa que se le ordenara, por más baja y desagradable que fuera. Desde una de las aldeas vecinas se acercaba un hombre oriundo de la lejana Cirene, al norte de Africa. Se llamaba Simón. Puede ser que durante años hubiera ahorrado dinero para asistir a esta Pascua, y ahora caía sobre él esta vergüenza e indignidad; porque lo obligaron a cargar la cruz de Jesús. Cuando Marcos cuenta la historia identifica a Simón como el "padre de Alejandro y de Rufo" (Marcos 15:21). El único sentido de la identificación puede ser que Alejandro y Rufo fueran muy conocidos en la Iglesia. Y debe ser que ese día trágico Jesús se apoderó del corazón de Simón. Lo que para él se presentaba como el día de su vergüenza se convirtió en su día de gloria.

El lugar de la crucifixión era un monte llamado Gólgota, porque tenía la forma de un calavera. Cuando se llegaba al lugar había que empalar al criminal sobre su cruz. Se le atravesaban las manos con clavos, pero por lo general los pies se la ataban flojamente a la cruz. En ese momento, y para adormecer el dolor, se le daba de beber vino drogado, preparado por un grupo de mujeres adineradas de Jerusalén como un acto de misericordia.

Los criminales eran crucificados desnudos, a excepción de un taparrabo y la ropa del criminal pasaba a ser propiedad de los soldados como paga. De manera que cuando los soldados terminaron  de dividir la ropa se sentaron a montar guardia hasta que llegara el fin. Así pues, en el Gólgota estaba ese grupo de tres cruces, en medio de las cuales se elevaba el Hijo de Dios, y a ambos lados un ladrón, En realidad, estuvo con pecadores en el momento de su muerte."

 

El momento sublime

S. Mateo 27: 45-50

"La lectura de la historia de la crucifixión da la impresión de que todo sucedió muy rápidamente, pero en realidad las horas pasaban muy lentamente. Marcos es el más exacto en su mención del tiempo. Nos dice que a Jesús lo crucificaron en la hora tercera; es decir a las nueve de la mañana (Marcos 15:25), y que murió en la hora novena, es decir, a las tres de la tarde (Marcos 15:34). Eso significa que Jesús estuvo colgado en la cruz durante seis horas. La agonía de Jesús fue breve, porque solía suceder que los criminales colgaban durante días de sus cruces hasta que la muerte se apiadaba de ellos.

En el versículo 46 tenemos la frase que debe aparecer a cualquiera como la más asombrosa de todo el relato evangélico: la exclamación de Jesús: "Dios mío, Dios mío, ¿Por qué me has desamparado?"

Se sugiere que en ese momento todo el peso de los pecados del mundo cayó sobre el corazón y el ser de Jesús. Que fue en ese momento cuando Aquel que no conoció pecado fue hecho pecado por nosotros (2 Corintios 5:21); y que el castigo que sobrellevó por nosotros fue la separación inevitable de Dios que produce el pecado. Nadie puede afirmar que eso no sea cierto, pero si lo es, es un misterio que sólo podemos exponer y frente al cual lo único que podemos hacer es sentirnos maravillados.

Vemos a Jesús descender a las últimas profundidades de la situación humana para que no hubiera lugar al que podamos ir nosotros en el cual Jesús no haya estado antes.

También la Biblia nos dice que Jesús muere con una exclamación en sus labios (sólo Juan afirma que la frase fue: "Consumado es").

Ese clamor dejó una marca en las mentes de los hombres. Aparece en cada uno de los Evangelios (Mateo 27:50; Marcos 15:37; Lucas 23:46). Pero uno de ellos va más lejos. Juan nos dice que Jesús murió con un grito: "Consumado es" (Juan 19:30). En griego, esa frase se dice en una sola palabra - Telestai - y lo mismo sucede con el arameo. Y esa misma palabra es la exclamación del vencedor; la del hombre que ha completado su tarea; la del que ha vencido en la lucha; la del que ha salido de la oscuridad a la gloria de la luz y ha tomado posesión de la corona. De manera que Jesús murió victorioso y conquistador con un grito de triunfo en los labios. "

Esta expresión de Jesús resume el sentido de su vida y la razón de su muerte: había vivido como un ser delante de Dios perfecto y santo; moría como un pecador sufriendo la pena capital, la muerte en la cruz... Todo por amor a los hombres; lo que El debía hacer por ellos había sido hecho.

Pero todavía hay algunas preciosas reflexiones que hacer...

 

Versículo para aprender de memoria:

                          "Cuando Jesús hubo tomado el vinagre, dijo: Consumado es.

                            Y habiendo inclinado la cabeza, entregó el espíritu.

                                                                                                  S. Juan 19:30

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lección nº 31: La Crucifixión de Jesús (2da. parte)

                         S. Mateo 27: 32-66 y paralelos(continuación)

 

 

Las Puertas Abiertas...

S. Mateo 27: 51-56

Este pasaje nos permite analizar tres momentos diferentes y a la vez relacionados:

En primer lugar se nos cuenta las cosas sorprendentes que ocurrieron al morir Jesús.

Se nos dice que el velo del Templo se rasgó en dos, de arriba abajo... Se trata del velo que ocultaba el lugar Santísimo en el Templo de Jerusalén; un lugar más allá del cual nadie podía pasar con excepción del Sumo Sacerdote, una vez al año, el día del perdón, que era la festividad religiosa judía en la que todos los judíos reclamaban el perdón de Dios y el Sumo Sacerdote actuaba como intermediario, entrando a este lugar tan íntimo en el que moraba la presencia del Espíritu de Dios...En este hecho, la rotura del velo, hay un profundo significado simbólico: "Hasta ese momento Dios había estado ocultado, era algo remoto, y nadie lo conocía. Pero en la muerte de Jesús vemos el amor escondido de Dios, y el camino que una vez estuvo cerrado a todos los hombres, ahora esta abierto para que todos lleguen a la presencia de Dios. La vida y la muerte de Jesús nos muestran como es Dios y quitan para siempre el velo que ocultaba a Dios de los hombres".

Se nos dice también que la tierra tembló, y se abrieron los sepulcros y en la ciudad aparecieron muchos fieles al Señor que habían muerto y se habían levantado al morir Jesús. El hecho, de por sí espectacular, no necesita ser explicado. La Biblia lo sostiene y luego no se nos dice más nada de estos fieles, por eso es un hecho que aceptamos por fe y sobre el cual cualquier especulación es peligrosa... Pero el significado de este acontecimiento es aún más notable y trascendente: Jesús, con su muerte, quita a la muerte su poder, la tumba pierde su terror y el sepulcro su noción trágica, porque es un anticipo de lo que habrá de ocurrir horas después: Jesús habrá de resucitar y por eso estamos seguros que, porque El vive, nosotros, los que en El creemos, viviremos también.

El  segundo  párrafo  nos habla de la adoración y el reconocimiento que brotan espontáneamente de labios del centurión y los que estaban con él. Jesús había predicho la atracción que su cruz tendría sobre los hombres (leer S. Juan 12: 32) y el centurión fue el primer fruto de la cruz de Cristo. Ver a Jesús morir en la cruz, escuchar desde tan cerca sus palabras y su diálogo con el Padre, conmovieron de tal forma a este duro soldado romano como ninguna otra cosa lo había conmovido... Desde entonces, esta experiencia se ha renovado en el corazón de cada uno de los que hemos creído en El.

Finalmente el pasaje nos habla de la permanencia de las mujeres frente a la cruz...

Todos los discípulos se habían apartado pero las mujeres se quedaron. Tal vez ellas, por la poca importancia que se le daba a la mujer en la sociedad, no corrieran los riesgos que los discípulos corrieron, pero en su actitud había algo más que falta de temor: había un profundo amor por el Maestro, y "el amor perfecto echa fuera el temor".

Es este amor el que movía a estas mujeres a permanecer al lado de Jesús hasta el final.

 

Un Sepulcro nuevo

S. Mateo 27: 57-61

Según la Ley judía no se podía dejar colgado sobre la cruz el cuerpo de un reo; había que enterrarlo en el mismo día (ver Deuteronomio 21: 22-23). La obligación, en el caso de Jesús, era doble, porque el día siguiente era sábado, el día de reposo. Eran los parientes los que podían reclamar el cuerpo. Los parientes de Jesús eran de Galilea y era imposible que dispusieran de un sepulcro en Jerusalén. Entonces surge este José de Arimatea, hombre de sólida posición económica y que formaba parte del Sanedrín, aunque no había estado de acuerdo con lo dispuesto respecto a Jesús (ver S. Lucas 23: 50-51). José pidió el cuerpo a Pilato y lo puso en un sepulcro nuevo cavado cobre una roca. Algunos creen que José era tío de María, la madre de Jesús (esto justificaría su reclamo del cuerpo)... Pero no hay duda que demostró gran coraje al ponerse de parte de alguien que había muerto como un criminal: enfrentó el posible resentimiento de Pilato y las burlas de los judíos... La cruz sumaba un nuevo miembro a los seguidores de Cristo. En S. Marcos 15: 47 se nos dice que "la otra María" era la madre de José.

 

Una misión imposible

S. Mateo 27: 62-66

El pasaje afirma que los principales sacerdotes y los fariseos se reunieron con Pilato "al día siguiente"... Esto es el sábado: ¡El día de reposo! No tuvieron ningún problema en dejar de cumplir una ley por la cual habían molestado mucho a Jesús. El día de reposo no se permitía a los judíos hacer ninguna cosa ni realizar ningún trámite. Pero ellos no sólo fueron hasta Pilato, que era un gentil, sino que realizaron trámites oficiales para tratar de impedir que los discípulos de Jesús robaran el cuerpo que había sido sepultado en el sepulcro de José de Arimatea.

Se tomaron seguramente las medidas de la entrada al sepulcro, se deslizó una gran piedra tapando la entrada, se selló la piedra y se colocó delante de la tumba una guardia especial... Estas medidas que los sacerdotes y fariseos pedían no harían otra cosa que certificar la verdad de la Resurrección de Jesús...

W. Barclay dice: "No se habían dado cuenta de un detalle: que no había ningún sepulcro en el mundo que pudiera apresar al Cristo resucitado. Todos los planes de los hombres no bastaban para atar al Señor resucitado..."

Los sacerdotes y fariseos intentaron una misión imposible...

 

Resume en una frase lo que sientes al imaginar a Jesús muriendo en la cruz por tus pecados:

 

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Versículo para aprender de memoria:

                          "El centurión y los que estaban con él...temieron en gran

                           manera, y dijeron: Verdaderamente este era Hijo de Dios."

                                                                                              S. Mateo 27: 54

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lección nº 32:  La Resurrección de Jesús y su ascensión

                           S. Mateo 28: 1-20

 

Vamos a considerar lo que W. Barclay nos dice textualmente al comentar estos pasajes:

 

El Gran Descubrimiento

S. Mateo 28: 1-10

"Aquí tenemos el relato de Mateo sobre el sepulcro vacío. Y hay algo que resulta muy adecuado en el hecho de que María Magdalena y la otra María hayan sido las primeras en recibir las noticias del Señor resucitado y que lo hayan encontrado. Habían estado presentes junto a la cruz, habían estado presentes cuando lo pusieron en el sepulcro, y ahora reciben la recompensa del amor: son las primeras en enterarse de la alegría de la resurrección. Al leer este relato sobre las dos primeras personas del mundo que se enfrentaron con la realidad del sepulcro vacío y del Cristo resucitado, parecen surgir tres imperativos.

1- Si se las insta a creer.

    Todo era tan sorprendente que podría parecer más allá de posibilidad de creer en ello, algo demasiado hermoso para ser cierto. El ángel les recuerda la promesa de Jesús y las enfrenta con el sepulcro vacío; cada una de sus palabras es una llamada a la fe. Todavía es cierto que muchos sienten que las promesas de Cristo son demasiado hermosas para ser verdaderas. Es una duda que sólo se puede disipar tomando sus palabras al pie de la letra.

2- Se las insta a compartir.

    Cuando ellas mismas han descubierto la realidad del Cristo resucitado, su primer deber es proclamarla y compartirla con otros. "¡Ve, proclama!" es la primera orden que se da al hombre que ha descubierto la maravilla de Jesucristo.

3- Se las urge a alegrarse.

    La palabra con que las saludó el Cristo resucitado fue Chairete: era la fórmula común de saludo, pero su significado literal es "¡Alegráos!"... El hombre que ha encontrado al Señor resucitado debe vivir para siempre en la alegría de la presencia de aquel de quien ya nada lo puede separar.

 

El Ultimo Recurso

S. Mateo 28: 11-15

Cuando algunos de los guardias se acercaron a los sumo sacerdotes y le contaron la historia del sepulcro vacío, las autoridades judías se sintieron presa de una preocupación desesperada. ¿Era posible que todos sus planes se hubieran convertido en cenizas? De manera que pensaban un plan muy sencillo: dieron una propina a los miembros de la guardia para que dijeran que los discípulos de Jesús habían llegado mientras ellos dormían y habían robado su cuerpo.

Es interesante prestar atención a los medios que usaron las autoridades judías en sus desesperados intentos de eliminar a Jesús. Habían usado la tradición para arrestarlo. La ilegalidad para juzgarlo. La calumnia para acusarlo frente a Pilato. Y ahora recurrían al soborno para acallar la verdad acerca de él. Y fracasaron. Magna est veritas et praevalebit decía el proverbio romano: "grande es la verdad y prevalecerá". Es una realidad histórica que todas las maquinaciones de los hombres no pueden detener a la verdad. El evangelio de la bondad es mayor que las estratagemas del mal.

 

 

La Gloria de la Promesa Final

S. Mateo 28: 16-20

Aquí hemos llegado al final del relato evangélico, y escuchamos las últimas palabras de Jesús a sus hombres. Y en este último encuentro Jesús hizo tres cosas:

1- Les dio seguridad sobre su poderío.

    No cabe duda de que no había nada que estuviera fuera del poder de alguien que había muerto y que había conquistado a la muerte. Ahora eran siervos de un Señor cuya autoridad sobre la Tierra y en el Cielo estaba fuera de toda duda.

2- Les dio una comisión.

    Los envió a convertir a todo el mundo en discípulos suyos.... La orden de Jesús es ganar a todos los hombres para El..."

(Aclaración:  Como  buen  presbiteriano,  W. Barclay  incluye  en su comentario la posibilidad de que la orden de bautizar no haya estado precisada en ese momento sino que se haya agregado posteriormente...

Es uno de los puntos que se critican con más vehemencia de su prestigioso comentario.

Por nuestra parte debemos no sólo optar por creer lo que Mateo nos dice, sino sostenerlo más allá de toda discusión, porque está inserto en la Palabra Revelada y así fue sostenido por los primeros cristianos. No olvidemos que en Pentecostés fue lo que primero hicieron los tres mil que se convirtieron, aprendiendo este mandato de la misma predicación del apóstol Pedro.

Sin dudas que Barclay comete un error al abrir una ventana que no debió ser abierta. Sin embargo es importante decir que este error no anula para nada todo lo expuesto en sus comentarios.)

Continuamos con su opinión:

"...El hecho concreto es que la orden de Jesús es ganar todos los hombres para El.

3- Les prometió una presencia.

    Debe haber sido asombroso para once hombres de Galilea que los enviaran a conquistar el mundo. Incluso mientras lo escuchaban sus corazones deben de haber dudado. Pero apenas se dio la orden se pronunció la promesa. Se los envió, como a nosotros, a cumplir con la tarea más grande del mundo, pero los acompañaba la presencia más grande del mundo."

Sin  dudas  que  W. Barclay  hace  referencia a la misma presencia de Jesús... El mismo

Señor dijo: "Yo estoy con vosotros..."; y El lo hace si cumplimos su misión, a través de su Espíritu Santo.

 

Conclusión:

Jesucristo lo hizo todo por nosotros; sus obras, sus milagros, su ejemplo... Todo estuvo y está a nuestro servicio. El nos pide que prediquemos su Evangelio en todo el mundo. Eso es lo que El espera que hagamos por El; pero no nos deja solos: nos envía al Espíritu Santo para tener el poder de cumplir con la misión que nos ha dado.

Pero aún hay algo más que Jesús hace por nosotros, digno de ser estudiado en la próxima lección...

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lección nº 33:  Jesús nos manda a predicar e Intercede por Nosotros

                           Hechos 1: 1-11; Romanos 8: 31-39

 

 

La ascensión y el mandato

Hechos 1: 1-11

Lucas escribe a un amigo suyo llamado Teófilo a quien había escrito una primera carta, que es su Evangelio, con la intención de continuar relatando las cosas que pasaron después que Jesús ascendió a los cielos.

Precisamente comienza ampliando el relato que había hecho en el Evangelio acerca de la ascensión de Jesús y relata de una manera más precisa y detallada el desarrollo de los acontecimientos: Recuerda que Jesús les mandó reunirse en Galilea después de haberse aparecido a muchos de ellos luego de su resurrección por cuarenta días; los que le vieron en Galilea se preocupaban por la restauración del Reino de Israel (no olvidemos que Israel era un colonia sujeta a las autoridades del Gran Imperio Romano y sus derechos políticos estaban cercenados), pero Jesús no responde esta pregunta advirtiendo que no le correspondía a ellos saber cosas que sólo estaban en la voluntad del Padre; y entonces les anuncia que habrían de recibir poder cuando viniera sobre ellos el Espíritu Santo (la condición era que ellos esperaran esta promesa sin marcharse de Jerusalén)...

Después Jesús les dijo que serían convertidos en testigos suyos...En esta breve frase, el Maestro, con sus últimas palabras, define la razón de ser de la Iglesia: anunciar a todo el mundo la Verdad de Jesucristo, su Evangelio de Salvación.

Ser testigos de Cristo era, para aquellos cristianos que vieron a Jesús ascender a los cielos, contar lo que habían visto y oído del ministerio de Jesús (ver el ejemplo de Pedro y Juan según Hechos 4: 18-20)... Ser testigos de Cristo para nosotros es contar lo que Jesús ha hecho en nuestras vidas.

Sería muy importante que en las próximas líneas escribas lo que puedes decir acerca de lo que Jesús ha hecho en tu vida:

 

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Después los "testigos" de Galilea vieron un espectáculo realmente extraordinario: Jesús fue levantado a los cielos hasta que una nube le ocultó de los ojos de ellos; y luego dos ángeles de vestiduras blancas prometieron a los presentes que de la misma manera en que veían a Jesús ascender a los cielos, así también le habrían de ver volver de los cielos en el Día en que el Padre lo disponga, con toda su Gloria... Este es el día que todos los creyentes de todos los tiempos esperamos con ansiedad.

 

 

Jesús, nuestro abogado: su Intercesión ante el Padre por nosotros

Romanos 8: 31-39

Los versículos que más nos interesan para nuestro tema son los vers. 33 y 34... Veamos como podemos interpretarlos (según W. Barclay):

"Dios nos ha absuelto. ¿Quién, pues, puede levantarse en juicio contra nosotros y condenarnos? La respuesta es que el juez de todos los hombres es Jesucristo. El es el único que  tiene derecho a condenar; pero lejos de condenar, él está sentado a la diestra de Dios e intercede por nosotros, y por lo tanto estamos seguros. Puede ser que en el versículo 34 Pablo esté haciendo algo maravilloso. Veamos lo que dice de Jesús. Dice cuatro cosas acerca de Jesús. (a) El murió, (b) El resucitó. (c) El está a la diestra de Dios, (d) El allí intercede por nosotros y aboga por nosotros. Ahora bien, el credo más primitivo de la Iglesia, un credo que es todavía la esencia  de todos los credos cristianos, reza así: " Fue crucificado, muerto y sepultado; al tercer día resucitó de entre los muertos;  y está sentado a la diestra de Dios; de donde vendrá a juzgar a los vivos y a los muertos." Nótese ahora, tres puntos  de la declaración de Pablo y del credo primitivo son los mismos. Los tres son que Jesús murió, resucitó y está sentado a la diestra de Dios. Pero el cuarto es diferente. El el credo el cuarto es que Jesús volverá para ser el juez de los vivos y de los muertos. En Pablo el cuarto es que Jesús está a la diestra de Dios para interceder por nosotros y abogar por nuestra causa. Es como si Pablo dijera: Vosotros imagináis a Jesús como el juez que está allí para condenar; y bien puede hacerlo porque tiene bien ganado el derecho; pero estáis equivocados; él no está allí para ser nuestro abogado acusador; está allí para ser el abogado defensor de nuestra causa; no está allí para formular la acusación contra nosotros; está allí para formular nuestra defensa; no está allí para ser nuestro juez; está allí para ser el amigo que defiende nuestra causa."

"Ni la tribulación, ni la angustia, ni el peligro puede separarnos ( versículo 35). Aunque el mundo se desmorone ante nosotros, podemos tener aún dulces momentos con Cristo. Los desastres del mundo no pueden separar al hombre de Cristo; lo acercan aún más.

En los versículos 38-39 Pablo hace una lista de cosas terribles. Ni la vida ni la muerte pueden separarnos de Cristo. En la vida vivimos con Cristo; en la muerte morimos con él; y porque morimos con él, resucitamos también con él; y la muerte, lejos de ser una separación, es sólo un paso más hacia su presencia. La muerte no es el fin; es sólo " la puerta en el cielo" que lleva a la presencia de Jesucristo..."

Cristo es nuestro intermediario ante el Padre; es lo que El está haciendo ahora por nosotros (ver S. Juan 14: 1-3); de esta manera El completa la obra. Todo lo ha hecho El, para que nosotros, creyendo, podamos tener la Vida Eterna.

 

Versículo para aprender de memoria:

                           "...pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros

                           el Espíritu Santo, y me seréis testigos..."

                                                                                              Hechos 1: 8

 

 

Comentarios

es bueno porque nos enseña a conocer de Dios padre y como dijo 1524628moco son historias que impresionan y causan satisfacion

son historias que impresionan

es muy bueno

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